EE.UU. le recomendó a la Argentina que abandone el G-20

Pidió que vote en favor de su propuesta

06deDiciembrede2005a las08:12

Los negociadores de Washington dicen que se ofrece una fuerte reducción de los subsidios agrícolas

Reclaman que el país recorte los aranceles industriales

Estados Unidos recomendó ayer a la Argentina que rompiera con el Grupo de los 20 países en vía de desarrollo (G-20) y que se adhiriera a su propuesta en la ronda de Doha de liberalización del comercio multilateral, poco tiempo antes de que comience la cumbre bienal de la Organización Mundial de Comercio (OMC), prevista para el lunes en Hong Kong.

En una videoconferencia con la prensa nacional, negociadores en Washington recordaron que su país ofrece una reducción de los aranceles a la importación agrícola de entre un 55% -para los que en la actualidad son más bajos- y un 90% -para los más altos-, mientras que el G-20 -del que participan países que protegen su agricultura, como India y México- sugiere que se rebajen entre un 50% y un 75%, respectivamente.

La encargada de Política de Intercambio Agrícola de Estados Unidos, Janet Shannon, sostuvo que "la Argentina debería apoyar la propuesta de Estados Unidos, y no la del G-20" porque, según un reciente estudio del Banco Mundial, el 93% de los beneficios agrícolas para los países en desarrollo, de un éxito en la ronda de Doha, provendría del recorte de aranceles y el 7%, del de los subsidios.

El secretario de Comercio, Alfredo Chiaradia, ha criticado la iniciativa norteamericana porque permitiría, según el funcionario nacional, elevar el total de las subvenciones domésticas en US$ 2000 millones y alertó sobre la continuidad de los pagos contracíclicos (que EE.UU. da a sus agricultores en los ciclos de baja cotización de las materias primas).

Shannon dijo que Estados Unidos ofrece "recortes profundos" de las ayudas locales en lo inmediato "para llegar a eliminarlas en 15 años". En los primeros cinco, sus subsidios más distorsivos -reunidos en la llamada caja ámbar- descenderían de US$ 14.000 millones anuales a 7600 millones; los ligados a una producción limitada -la caja azul, en la que se incluyen los pagos contracíclicos-, de 6000 millones a 5000 millones; y los supuestamente no distorsivos y, por tanto, permitidos, de 50.000 millones a 56.000 millones.

La funcionaria llamó a "forzar a la Unión Europea" (UE) a mejorar su oferta de reducción de aranceles, que oscila entre el 35% y el 60%. Pero una apertura agrícola de Estados Unidos y la UE tendrá un costo: una mayor liberalización industrial y de los servicios como telecomunicaciones y bancos.

Aranceles industriales

"A Estados Unidos le gustaría ver recortes en los aranceles industriales de la Argentina y los otros miembros de la OMC", afirmó Rajiv Singh, uno de los negociadores de Washington.

La ronda de Doha comenzó en la cumbre de la OMC en esa ciudad de Qatar en 2001 y se propone reducir las barreras al comercio de bienes agrícolas e industriales y de servicios. "Es una oportunidad para sacar a millones de individuos de la pobreza", declaró el director adjunto de la Oficina de Intercambio norteamericana, Paul Malik. Sin embargo, lamentó que la cuestión agrícola, la que más interesa al Tercer Mundo por la protección que otorgan Estados Unidos y la UE a sus productores, haya detenido el avance de la negociación en los últimos meses.

Malik, de todo modos, espera que la cumbre de Hong Kong sirva "como tabla de lanzamiento para que las negociaciones terminen a fines del año próximo", tal como está planeado.

Además, se mostró muy complacido con la propuesta que Brasil e India -los líderes del G-20 que negocian en una mesa chica con Estados Unidos y la UE- formularon el fin de semana pasado para reducir a la mitad sus tarifas industriales. Hasta ahora, la Argentina ha mantenido una postura crítica de esta amplia oferta brasileña, que afectaría el arancel externo común (AEC) de

Temas en esta nota