La cadena del girasol diseñó un plan de 10 años

La estrategia para la década incluye un fuerte incremento de las superficies destinadas al cultivo y mecanismos de cobertura

06deDiciembrede2005a las08:24

Los productores y toda la cadena del girasol agrupados en la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) anunciaron la realización del plan estratégico que comprende las actividades de los próximos 10 años y que apunta a duplicar el valor de la cadena entre 2006 y 2015, durante una reciente presentación que se concretó en Bahía Blanca.

Los integrantes de la Asagir para lograrlo, desde mediados de este año, comenzaron a trabajar en el diseño de un Plan Estratégico que consiste en elaborar un Mapa, una síntesis conceptual del estado actual y del esquema futuro que deberán seguir los actores vinculados al girasol.

El próximo paso será ahora consensuar con la comunidad girasolera nacional las ideas que conformarán el Plan Estratégico, aunque su versión definitiva será presentada recién en abril de 2006.

Al respecto, las autoridades de la Asagir se reunieron este jueves con un grupo de referentes regionales en la Cámara Arbitral de Bahía Blanca.

De ese encuentro participaron el presidente de ASAGIR, Ignacio Lartirigoyen, los miembros del Consejo Directivo Guillermo Pozzi (DowAgrosciences), Luis Arias (Cazenave y Asoc.), Guillermo Simone (SPS), Alberto Ospital (Oleaginosa Moreno), Carlos Sánchez Negrete (Los Grobo), Francisco Morelli (Cargill), y el coordinador técnico, Carlos Feoli (INTA).

Según los miembros de la entidad, solo dos acciones permitirán duplicar el valor de la cadena que hoy representa 1.050 millones de dólares o 1400 millones si se suman la demanda derivada.
Esas acciones se reflejan en un aumento de la eficiencia productiva de cada uno de los eslabones y relevar nuevas oportunidades de negocios a partir del ejercicio de ver la cadena como red, con relaciones multilaterales entre todos los participantes.

Para quienes integran la cadena del girasol, el argumento no surge de una idea aislada, se trata de una serie de indicadores referidos al papel protagónico que tendrá el girasol de cara al futuro.

Un reciente estudio publicado por de la revista Oil World, asegura que para el 2020 la comercialización de aceite de girasol en el mundo se habrá incrementado un 50 %, mientras que la exportación se irá al doble.

El crecimiento vegetativo de la población, los cambios alimentarios, el aceite destinado a la producción de biodiesel y los nuevos usos de girasoles como el alto oleico, son algunas de las razones que justifican la proyección.

Argentina, como primer exportador y tercer productor mundial de aceite se enfrenta al desafío de intentar capturar una buena parte de las oportunidades de negocios que surgen de las nuevas condiciones de mercado.

Lograrlo en beneficio de todos implica, según los representantes de Asagir, avanzar en algunos aspectos que han sido propuestos desde Bahía Blanca como primeros lineamientos para la conformación del plan estratégico.

Una de las cuestiones que más preocupan a quienes integran la cadena del girasol es la comercialización, específicamente la falta de posibilidades de cobertura de precios.

En este sentido, desde Asagir proponen comenzar a trabajar en opciones “Over the counter” (convenio entre partes) con bancos internacionales que brinden las posibilidades para descargar el riesgo precio.
Otra de las limitantes que hoy encuentran las empresas proveedoras de insumos vinculadas al girasol es la imprevisibilidad que presenta el área de siembra para cada campaña.

En ese sentido, la propuesta de Asagir es fomentar la estabilidad en los rendimientos mediante la difusión y la incorporación masiva de la tecnología disponible. Por ejemplo, hoy existe una gran brecha entre los rendimientos obtenidos a campo y el potencial de los híbridos existentes en el mercado (1,8 vs. 3 t/ha.). En tanto, de cara al futuro es necesario inco

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