Se complica la cosecha .

La semana estuvo cargada de novedades...

10deDiciembrede2005a las08:28

La semana estuvo cargada de novedades: los ingredientes fueron cierto repunte en los precios del físico en Chicago, posterior baja externa y parcial contagio local, frío para el trigo, un petróleo que se afirma bajo amenazas, feriado sin mercado nacional y el informe mensual del USDA.

Como hace diez meses, la eventual presencia de fondos índices en Chicago puede conmover al mercado de granos, en días de bajas temperaturas boreales y encarecimiento pre-invernal del petróleo (se aproxima a los 60 dólares el barril) y con el oro a valores récords que no se veían desde la década de 1980. Debido al aumento petrolero y a su impacto sobre los fertilizantes, se dice, aumentan los pedidos de prórroga de deudas por parte de productores del medio oeste, aunque las consecuencias concretas de estos mayores costos se sentirían el año próximo.

SOJA. La cotización local, que volvió a 500 pesos y casi 160 dólares a principios de semana, tendría en el reporte mensual del USDA —que se conocerá hoy— un componente bajista. Esto si se confirma que Estados Unidos incrementa su stock final en un millón de toneladas, al tiempo de menores exportaciones 2005/6 y de una mayor molienda en la Argentina.

TRIGO. Brasil podría importar 6,5 millones de toneladas y sabe que la Argentina estaría ajustada de saldo, al menos de los tipos usualmente pedidos. Así, la firmeza es casi un hecho, más tarde o más temprano, y lo está reflejando el FOB, bastante sostenido. Esta semana, oficialmente se dijo en Río Grande do Sul que la cosecha termina siendo regular, con rindes desparejos y floja inversión tecnológica por poca “caja” y que hay, como en el Estado de Paraná, bastante trigo forrajero.

En el estado gaúcho, el rinde promedio de 16 quintales es 13 por ciento menor que el previsto en agosto; sobre 874 mil hectáreas habría 1,4 millón de toneladas menos. Ni 1,53 millón proyectados a fin de octubre ni dos millones como en 2004. Y la Conab completó las proyecciones con 4,72 millones de toneladas de cosecha total, sin discriminar calidades.

En la Argentina, seguimos ante una situación de cosecha incierta, más allá de los efectos que las bajas temperaturas de los últimos días puedan tener en los cultivos del sur de Buenos Aires y de los que las heladas han causado irremediablemente en lotes de Santa Fe y Córdoba.

El panorama en el decisivo sudeste bonaerense dista de ser muy bueno y se anticipan mermas de entre 30 al 40 por ciento en algunas áreas de los principales distritos trigueros.
No obstante, el influyente factor político-económico que se percibe en todas las actividades agropecuarias podría jugar en contra de esa firmeza de precios. El pan y productos afines están en la mira de Economía; y ver cotizaciones a futuro para mediados de 2006 escapándose de 120 dólares podría acabar en algún mecanismo adicional de control de precios y perturbar esta escalada.

En medio de nuestros vaivenes de oferta triguera y la coyuntura inflacionaria, no podemos soslayar las constantes movidas que se dan en procura de asegurar vínculos comerciales.
Por ejemplo, la realización en Egipto (a fines de febrero) de la Primera Cumbre de Comercio de Granos entre la CEI (Comunidad de Estados Independientes) y los Países Árabes. Un encuentro en el que Rusia, Ucrania, Kazajstán y otros países de la ex Unión Soviética expondrán sus ventajas y oportunidades y los países del norte de áfrica y Cercano y Medio Oriente enviarán a sus compradores.

Creemos que estas iniciativas para conquistar mercados no deben ser ajenas a las políticas sectoriales de nuestro país, con la presencia privada. Pero estamos lejos de consolidar, y más en años como éste, una real presencia en el mercado triguero global y contar con lineamientos políticos básicos para insertar definitivamente al complejo agroindustrial argentino en el mundo. Un mundo que a pa

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