Cosechadoras: temen una invasión

Por primera vez se venderán más máquinas en la Argentina que en el vecino país

Por
15deDiciembrede2005a las08:41

Por primera vez en una década, en la Argentina se venderán más cosechadoras que en Brasil, por la crisis que atraviesa el agro en el país vecino.

El dato se conoció ayer durante la presentación en Buenos Aires de una cosechadora por parte de la empresa Massey Ferguson, integrante del grupo Agco Corporation, con fuerte presencia en Brasil.

Aquella diferencia representa un riesgo para los fabricantes argentinos de maquinaria agrícola, ya que las grandes compañías multinacionales del sector tienen sus plantas en territorio brasileño y, por la recesión, podrían volcar sus excedentes en la Argentina. "Tememos que haya una invasión de productos fabricados en Brasil", dijo un industrial argentino, que pidió reserva de su nombre.

Este año las ventas de cosechadoras en el mercado local cerrarían en torno de las 1900 máquinas, aproximadamente, según distintas fuentes. En Brasil, en cambio, se venderían unas 1500, lo cual significa una caída del 70 por ciento, pese a que el socio mayor del Mercosur tiene el doble del área sembrada que la Argentina.

"El negocio de la maquinaria agrícola en Brasil fue terrible en 2005", expresó a LA NACION André Luiz Rorato, director de Operaciones Comerciales y Exportaciones Sud América de la firma Agco.

Después de dos años seguidos de sequías y una fuerte pérdida de rentabilidad para los productores, el negocio agrícola en Brasil termina este año con los números en rojo.

En realidad, la caída del negocio agrícola en el socio más importante del Mercosur obedeció a dos causas fundamentales. Por un lado, dos campañas seguidas con fuertes sequías para los cultivos en los Estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, que provocaron pérdidas de más de 15 millones de toneladas en la cosecha de soja, quitándoles ingresos a los agricultores.

Además, si bien en el norte del país hubo buenas cosechas, la revalorización en un 20 por ciento del real frente al dólar les restó márgenes de ganancias a los productores y, por ende, capacidad para poder invertir en insumos.

"Allí, el real se revalorizó en un 20% y el productor, que había sembrado con un real a 2,80 [por dólar], terminó cosechando con una paridad a 2,20 en la última campaña. Se dio una situación inversa a lo que pasó en la Argentina, cuando el productor que había sembrado a un peso [con la convertibilidad], luego cosechó [tras la devaluación] a 3 pesos", subrayó el ejecutivo.

Contra las casi 6000 cosechadoras comercializadas el año pasado, para 2005 los fabricantes esperan no superar los 1500 equipos. En tractores, donde la baja quedaría en torno del 40 por ciento, las ventas alcanzarían las 17.000 unidades, aproximadamente.

Las estadísticas oficiales ya dan cuenta de esta tendencia final del sector de la maquinaria agrícola en Brasil. Según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), entre enero y noviembre se vendieron 1371 cosechadoras, lo cual significó una retracción del 74,3% contra los 5335 equipos de igual período del año pasado.

En tractores, las ventas acumuladas de enero a noviembre totalizaron las 16.998 unidades, un 38,6% por debajo de los 27.688 equipos comercializados en los primeros meses de la campaña agrícola 2004/2005.

En sintonía con ganancias más estrechas, desde la siembra hasta la cosecha los costos se incrementaron en más de un 50 por ciento, según los cultivos y la tecnología aplicada.

"En Brasil subieron los costos, pero los ingresos se mantuvieron iguales", comentó Aldo Torriglia, presidente de John Deere Argentina. "Hoy hay negociaciones muy fuertes por las deudas", indicó, por su parte, Rorato.

Fernando Bertello

Temas en esta nota