Más críticas a la suba del impuesto inmobiliario rural

Dicen que las comunas perderán ingresos

20deDiciembrede2005a las08:42

Si se aprueban los cambios, el Ejecutivo bonaerense se quedará con el 65% de la recaudación

En La Plata responden que de todos modos aumentará el dinero que se gire a las intendencias

El anuncio de subas de hasta 120 por ciento en la alícuota del impuesto inmobiliario rural, en la provincia de Buenos Aires, no sólo afectará a los productores agropecuarios, sino que también reducirá el porcentaje de ingresos correspondientes a las intendencias bonaerenses que, de aprobarse el proyecto, recibirán menos de lo que hoy perciben por la gestión del cobro de ese tributo.

La iniciativa, incluida en el proyecto enviado por el gobernador Felipe Solá a la Legislatura, provocó una fuerte reacción de los intendentes de los distritos más afectados, quienes dijeron que la medida era "discriminatoria" y la calificaron como "una agresión al sector agropecuario".

En 2004, el gobierno bonaerense descentralizó el cobro del gravamen en los municipios, quedándose con un 50% de lo recaudado y dejando un 25% para las arcas comunales. El resto se repartió en un 20% para un fondo de mantenimiento y obras viales y un 5% para fortalecimiento de programas sociales.

El nuevo proyecto prevé que la administración de Solá se quede con el 65% del total producido por el inmobiliario rural. Con esto, los fondos destinados a obras viales bajarían del 20 al 12% de lo recaudado y los destinados a programas sociales del 5 al 3 por ciento.

El proyecto oficial, que prevé recaudar $ 575 millones al año, contra los $ 314 millones recaudados en 2005, ya cosechó el rechazo de las entidades agropecuarias, al que ahora se sumaron las críticas de los jefes comunales. Asimismo, según trascendió de fuentes legislativas, habría generado, incluso, discusiones dentro del bloque oficialista.

Desde el Ministerio de Economía provincial defendieron los cambios y aseguraron que los municipios recibirán, por la descentralización del impuesto inmobiliario rural, más fondos que en 2005. Según las proyecciones oficiales, durante el corriente año se giraron $ 138 millones, y en 2006 esa cifra será de $ 176 millones.

Una de las zonas más afectadas por la suba del impuesto es la del noroeste de la provincia, que comprende a partidos tales como General Villegas, Trenque Lauquen, Rivadavia y Pehuajó, entre otros.

Las subas de hasta un 120%, que surgen de un coeficiente diseñado especialmente que combina la región geográfica con la productividad, también alcanzará a la zona interserrana que conforman, entre otros, Lobería, Necochea, Tres Arroyos, Balcarce, Miramar, Tandil y San Cayetano.

"Es injusto quitarles porcentajes de coparticipacion a los municipios, modificando los que actualmente están vigentes. Son decisiones que disminuyen las expectativas de crecimiento social de las poblaciones rurales, contradiciendo el criterio llevado adelante hasta el presente por nuestro gobernador, y significan un retroceso en las políticas descentralizadoras, tan necesarias para nuestro interior", sostuvo el intendente de General Villegas, Gilberto Alegre (PJ).

Alegre hizo llegar a la Legislatura un documento en el que se opone al incremento del impuesto inmobiliario rural y les pide a los diputados y senadores provinciales que no lo voten.

Señaló, asimismo, que "el sistema utilizado para determinar los porcentajes del alza no responde a criterios objetivos, quebrándose el principio de equidad que debe guiar el sistema tributario, que impone que la alícuota sea igual para todos los contribuyentes".

El jefe comunal calificó a la iniciativa como "arbitraria", "injusta" y discriminatoria", y recordó "la presión tributaria que ya soporta el agro, los mayores costos por fletes que tiene la producción en nuestra zona y la aleatoriedad de los precios de la producción primaria".

Por su parte, como representante

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