El Gobierno confía en aumentar en u$s10 mil millones las reservas para 2006.

El jefe de gabinete Alberto Fernández señaló que "la solidez de la economía" permitirá recuperar el pago al FMI en un año...

24deDiciembrede2005a las04:30

El jefe de gabinete Alberto Fernández señaló que "la solidez de la economía" permitirá recuperar el pago al FMI en un año. Desmintió que se esté estudiando reabrir el diálogo con los que quedaron afuera del canje.

(NA) El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró ayer que en un año la Argentina recuperará los casi 10 mil millones de dólares en reservas que se perderán por el pago al FMI y atribuyó a "especuladores" las críticas que recibió esa decisión del presidente Néstor Kirchner.

"Es una muestra de la solidez de la economía argentina el hecho de que en el término de un año se recompondrán las reservas", sostuvo el jefe de Gabinete.

No obstante, en el mercado ven con desconfianza esa posibilidad ya que en el 2004 el aumento de reservas fue de 4.000 millones de dólares y este año de 7.000 millones.

Fernández recordó que tanto desde la izquierda como desde la derecha se decía que ese organismo multilateral de crédito "condicionaba" la política económica argentina, y destacó que a partir de esta decisión "la Argentina estará con una deuda de 10 mil millones de dólares menos".

El gobierno anunció que pagará los 9.810 millones de dólares adeudados al Fondo en los primeros días de enero, para lo cual utilizará el 35 por ciento de las reservas atesoradas en el Banco Central, por casi 28.000 millones de dólares.

"Nadie puede estar sensatamente en contra de la decisión (de pagarle al FMI)", sostuvo el funcionario en declaraciones radiales.

Fernández destacó que, tras conocerse la decisión del pago, "el dólar está estable y dentro de lo previsible", y señaló que el Gobierno esta "trabajando para la estabilidad económica, porque es importante y debemos preservarla para que crezca el país y esto beneficie a todos".

Además, destacó que "permitirá funcionar sin las urgencias de las obligaciones que la Argentina tenía con el Fondo, que en 2006 eran tolerables, pero que a partir de 2007 eran sumamente gravosas".

Agregó que antes de conocerse la medida de pago de la deuda al FMI ese organismo "era un condicionante para la política económica argentina y esto lo decían absolutamente todas las voces".

"Se decía desde la derecha que no podíamos avanzar en la búsqueda de inversiones porque no teníamos acuerdo con el FMI, y desde la izquierda que sostener el acuerdo con el Fondo era perpetuar un mecanismo de intromisión en la economía argentina", sostuvo el jefe de ministros.

Fernández se quejó: "Resulta ser que cuando ponemos fin a esa relación acreedor-deudor que no beneficiaba al país, todos se unifican para decir que estamos en contra".

El jefe de Gabinete consideró que la medida "es una muestra de solidez hacia los inversores, porque demuestra que hay un gobierno que puede hacerse cargo de una deuda que durante años no se pudo resolver".

Añadió que la regularización de la deuda con el organismo "le va a permitir al país funcionar sin las urgencias de las obligaciones que la Argentina tenía con el FMI, que a partir del 2007 eran sumamente gravosas".

"Para muchos inversores ver un horizonte nuboso era un problema, y ahora esas condiciones han desaparecido", puntualizó el funcionario.

Dijo que "hay que tener presente cuáles son en la negociación con el FMI las condicionalidades, y que el gobierno tenía que aplicar un programa económico que lo tenia que acordar con el FMI".

Señaló que esas condiciones "absolutamente limitaban la capacidad de decisión del gobierno y nos conducía a un modelo de desarrollo económico dudoso".

El jefe de Gabinete aseguró que no se perjudicarán las cuentas públicas y señaló que quienes temen ese resultado "no conocen" al presidente Kirchner.

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