El mercado ya descontó el pago al Fondo y la economía sigue su curso

El dólar subió a 3,07 pesos, pero ese nivel no genera preocupación.

29deDiciembrede2005a las08:16

El dólar subió a 3,07 pesos, pero ese nivel no genera preocupación. La inflación sigue presente y en diciembre crecería entre 0,8% y 1,1%.

Felisa Miceli firmará hoy la orden para que el Banco Central desembolse unos 9.800 millones de dólares para pagarle al FMI.

Seguramente será la decisión de política económica más importante de su vida y también la será para Martín Redrado que, del otro lado, deberá aprestarse para pagar sin tener aún la seguridad de qué tipo de papel o bono recibirá a cambio.

¿Puede esa incertidumbre poner en riesgo la operación?. Desde el Gobierno aseguran que no.

Para los mercados, que habitualmente se adelantan a los hechos, el pago ya se hizo y, por lo tanto es interesante analizar lo que dejó.

El dólar ayer subió a 3,07 pesos para cerrar un poco más flojo. En ese nivel, no preocupa demasiado.

Los operadores creen que la suba estuvo asociada a que muchas empresas quieren cerrar el año con las cuentas en dólares por cuestiones de balances o giro de utilidades.

Y apuestan a que en los primeros días de enero retornará la oferta de divisas y el Banco Central volverá a comprar dólares detrás del objetivo de realimentar las reservas después del pago al Fondo. El presidente Kirchner no quiere aparecer con debilidades en el frente externo.

Donde si las hay sigue siendo en la marcha de la inflación.

En las últimas dos semanas el Gobierno reforzó los controles para evitar deslizamientos semioficiales sobre la evolución del índice de diciembre.

Después de haber llegado a acuerdos con supermercados para rebajar el precios de 250 productos de la canasta familiar, también con los proveedores de insumos y con la cadena de la carne, el índice del último mes del año va camino a tener una doble lectura obligada.

Según las estimaciones más precisas del sector privado, el costo de vida de diciembre crecería entre 0,8 y 1,1%.

La lectura benigna dirá que esas marcas resultarían inferiores al 1,5%, que se estimaba a fines de noviembre para este mes.

Así, según esa visión, los acuerdos con los formadores de precios habrían dado resultado y el Gobierno tendría argumentos para seguir en ese camino.

La lectura contraria sería que si con acuerdos y presión la inflación no baja del entorno del 1% esa estrategia habría fracasado.

La marcha de los precios sigue preocupando y si bien los supermercados recibieron varias listas con aumentos, aún no los pasaron a las góndolas.

En ese sentido, el temor a que Kirchner se enoje y los maltrate públicamente habría dado algún resultado, pero esa política resulta difícil de mantener por mucho tiempo.

En las puertas de 2006, el Gobierno apuesta a que la inflación no supere 10% en el año.

Los pronósticos de los economistas del sector privado, en charlas también privadas y sin levantar mucha polvareda, creen que el costo de vida aumentará entre 13 y 14%.

En este contexto hay una pregunta que cabe formularse: ¿cabe esperar un freno a la inflación en un país que crece al 9% anual durante tres años y proyecta otro 6% para 2006%?.

Pareciera que no, a menos que se modere el ritmo de crecimiento. Un instrumento para lograr ese objetivo podría ser el ya anunciado pero todavía impreciso fondo anticíclico.

Ese fondo no es otra cosa que ahorrar y guardar por un tiempo el excedente de la recaudación sobre los gastos que establezca el presupuesto.

Desde el martes próximo cuando efectivice el pago al FMI la Argentina tendrá una deuda menos. Pero también, un tercio menos de sus reservas de divisas.

Lo permanente seguirá siendo el riesgo inflacionario sobre los bolsillos de los argentinos.

La respuesta oficial sería aumentar el superávit fiscal que, aunque no lo digan, implicaría

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