Un tambo con sortija

Colonia San Bartolomé.

04deAgostode2006a las11:20
Hace un mes que el establecimiento San Carlos se ha convertido en la sensación de la cuenca láctea del departamento San Justo, y no pasa un día sin que las Holando se entreguen al ordeñe vespertino en un clima de escasa intimidad y bajo la mirada de curiosos que inundan el galpón de gestos de asombro y flashes de cámaras digitales.

Ubicado a 10 kilómetros del núcleo urbano de Colonia San Bartolomé, el campo de la familia Bollati cumplió un sueño que venía incubando desde hace ocho años y que ahora muestra con el pecho hinchado: la puesta en marcha del tambo rotativo más moderno de la provincia.

La soberbia estructura, que abarca alrededor de 1.300 metros cuadrados, alberga una plataforma giratoria con capacidad para extraer leche de 40 vacas en forma simultánea. “Lo asombroso es cómo se gana en rapidez. Estamos trabajando con un ordeñe promedio de 270 vacas por hora”, explicó Oscar Bollati (42), responsable de haber iniciado a la familia en la producción lechera.

Su padre, Osvaldo (73), había dedicado la mayor parte de su vida laboral a la fabricación industrial de rectificadoras (Bollati Hnos. funcionaba en San Francisco), hasta que en los primeros años de la década de 1980 comenzó la incursión agropecuaria. “En 1984 sembramos soja y después sumamos ganadería con recría en campos alquilados”, recordó Oscar.