Comienza desde el lunes la nueva agenda económica del Gobierno
Aminorar el alza del gasto público e iniciar la negociación con los sindicatos serán las tareas que heredará la nueva gestión luego de meses de suspensión de la puja distributiva.
Como es usual, en la víspera de elecciones las decisiones relevantes de política económica se patearon hacia adelante. Con el resultado puesto y el panorama definido, desde el lunes comenzará la nueva agenda del Gobierno, que acumula una diversidad de cuentas pendientes. A diferencia de otros períodos poselectorales, el papel de los nuevos ministros de Trabajo e Interior será tan relevante como el jefe de Hacienda. La atención estará puesta en las negociaciones con provincias y con los gremios, además de las medidas para fomentar la inversión, resolver la escasez energética, contener el alza de precios, morigerar el gasto público y recuperar competitividad externa.
Con mayoría en ambas cámaras del Parlamento, según marcan las encuestas, el oficialismo no tendrían mayores inconvenientes en lograr la aprobación del Presupuesto 2008 que en septiembre envió al Congreso. Menos sencillos serán otros desafíos, que reflejan la puja distributiva que quedó en la nevera los últimos meses como una concesión al kirchnerismo de grupos empresarios y de trabajadores. A continuación, un resumen de los desafíos pendientes que dejará la administración de Néstor Kirchner y que heredará la nueva gestión.
