Los nuevos protagonistas

Como parte de la generación joven que impulsó el paro del agro desde las rutas, cinco productores analizaron el porqué del malestar del sector y qué puede pasar si fracasan las negociaciones.

19deAbrilde2008a las08:30

Tienen entre 30 y 46 años, vivieron la mayor parte de su vida en democracia y poseen títulos universitarios de especialidades vinculadas con el agro. Algunos militan gremialmente y otros no, y se ríen al unísono del mote de aristócratas u oligarcas que frecuentemente se les atribuye desde algunos ámbitos no agropecuarios. Zenón Santillán (46), Silvio Corti (30), Esteban Biolcati (35), Juan Cruz Rey Kelly (21), Alejandro Moreno Hueyo (36) y Gabriel Vázquez (40) quizá nunca hubieran participado de un debate si no hubiera sido por la suba de las retenciones anunciada por el Gobierno. Ese día sus vidas cambiaron y, sin esperarlo, junto con los productores de su generación, se convirtieron en el alma y el motor de las más de 400 movilizaciones que hizo el campo durante el paro, y que sirvieron de respaldo al accionar de las entidades desde el comienzo del enfrentamiento con el Gobierno. Los cinco fueron convocados por LA NACION para discutir sobre el futuro del paro, sobre el porqué del malestar del sector agropecuario y las lecciones que la protesta le dejó al sector. Sin pelos en la lengua, criticaron "la ideologización extrema que hizo el Gobierno del conflicto"; las "embarradas de cancha" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en medio de las negociaciones, y creen que, si bien prefieren el diálogo, no van a dudar a la hora de volver a la protesta. "Vamos a pelear hasta conseguir una política para nosotros y una solución para las economías regionales", resumió Zenón Santillán.

-¿Qué creen que puede pasar si fracasan las negociaciones o siguen trabadas?

Alejandro Moreno Hueyo : -Yo quiero que la negociación prospere, pero si nos siguen empujando, no va a quedar otra que volver al paro.

Gabriel Vázquez : -El tema es que la mayoría coincidimos que los cortes afectan a la gente y no es bueno. Habrá que buscar otras formas.