Contundente acto del agro en Palermo

Unas 237.000 personas se concentraron ayer frente al Monumento de los Españoles en apoyo del campo; los dirigentes rurales apelaron en sus discursos a las conciencias de los senadores, a quienes les pidieron que no ratifiquen las retenciones móviles.

16deJuliode2008a las06:58

Gane o pierda hoy la votación en el Senado, el campo siente que ya triunfó. Que la imagen de las 237.000 personas que fueron ayer al Monumento de los Españoles a apoyar la posición del sector y las dificultades del kirchnerismo para juntar los votos que permitan ratificar las retenciones móviles, ya constituyen un triunfo. En el escenario de Palermo, con el acompañamiento entre el público de un amplio abanico de políticos opositores -incluidos peronistas disidentes, como Hilda Duhalde y José Manuel de la Sota-, los principales dirigentes del sector apelaron a la conciencia de los senadores y les pidieron que rechacen el proyecto que ya tiene media sanción de los diputados.

El líder de la Federación Agraria entrerriana Alfredo de Angeli fue el encargado de abrir la lista de oradores en representación de los productores autoconvocados, los que no responden a ninguna de las cuatro entidades. La relación del ruralista con la gente se parece a la de una estrella de la música: la multitud lo ovacionó una y otra vez.

El dirigente entrerriano, cuya detención semanas atrás desató cacerolazos en varios puntos del país, frenó a la multitud cuando ésta amagaba con silbar a la presidenta Cristina Kirchner. "No, no, yo no les permito. Es la presidenta de la Nación. A nadie y menos a ella", dijo el antes de ganarse otra ovación. De Angeli reservó un párrafo de su discurso al expresidente Néstor Kirchner: "Quiere conducir el barco desde la sala de máquinas y lo va a estrellar. No lo vamos a permitir", dijo.

El campo, que ya había reunido cerca de 200.000 manifestantes en Rosario el 25 de mayo último, puso a prueba una vez más su capacidad de movilización. Y, a juzgar por las caras de satisfacción posteriores a la concentración la respuesta de la gente superó las expectativas. De hecho, se repitió el mismo guión: números folclóricos; la actuación del payador Pampa Cruz, animador del gremio de peones rurales que conduce Gerónimo Venegas también dirigente de la CGT oficial; y los discursos de los presidentes de las cuatro entidades y De Angeli. Como ya lo habían hecho en Rosario, los ruralistas no dejaron de moverse cuando la gente coreó "el que no salta es un pingüino".

Productores llegados de localidades rurales de la pampa húmeda -principalmente de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe-, militantes de izquierda, vecinos de Palermo y barrios aledaños y trabajadores enrolados en el sector disidente de la CGT, que conduce Luis Barrionuevo, desbordaron los alrededores del Monumento de los Españoles.

"Llegamos a este punto contentos porque el reclamo llegó al Congreso, se afianzó la democracia y hubo debate", sostuvo el presidente de Coninagro, Fernando Gioino. Su par de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, recordó una frase que pronunció en el Congreso, en 1996, la actual presidenta cuando era senadora por Santa Cruz. "Acá todos somos representantes de las provincias y no pasa por apoyar o combatir las decisiones del Ejecutivo, pasa por discutir y analizar lo que le conviene al conjunto del país y en especial a las provincias", leyó el ruralista.

El más duro de los cinco fue el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi. "Lo más maravilloso de esta concentración es que vamos a dar un mensaje democrático, que no tiene que ver con responder a la violencia con una violencia mayor", dijo Buzzi, que le pidió al que "el esfuerzo por recaudar sea más equilibrado". Además, acusó al Gobierno de aplicar "un capitalismo de amigos" y beneficiar a "grandes exportadores de granos, las mineras y dos empresas frigoríficas que encima son de capital extranjero". El dirigente cerró su alocución co

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