Pese a las retenciones, el Gobierno defiende al campo en el exterior

Pedirá a EE.UU. y la UE recortar subsidios; defensa de la protección industrial.

18deJuliode2008a las07:09

El mundo sigue girando, mientras los argentinos se debaten por el conflicto agrícola. Y se prepara para discutir la semana próxima sobre la liberalización del comercio entre 152 países. Paradójicamente, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que puertas adentro se pelea con los productores rurales, los defenderá en la minicumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que la semana próxima, en Ginebra, definirá la Ronda de Doha, en la que desde 2001 se debate sobre la reducción de los subsidios agrícolas de Estados Unidos y la Unión Europea. En la ciudad suiza, o se llega al acuerdo o se lo posterga por lo menos dos años más, dado que primero vendrán las elecciones norteamericanas y después el nuevo inquilino de la Casa Blanca tendrá que acomodarse en su puesto.

El canciller Jorge Taiana participará de esa reunión, pero hoy mismo estará en Ginebra para un encuentro previo del Grupo Cairns. Esta agrupación reúne a 19 países exportadores agrícolas que pujan desde hace tres décadas para que sus agricultores dejen de ser afectados por el fuerte proteccionismo de Estados Unidos y Europa. Las subvenciones hacen viables a productores europeos y norteamericanos que no son competitivos y terminan impactando negativamente en los precios internacionales. Entre los miembros de Cairns están Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica, países del sudeste asiático, Brasil y otras naciones latinoamericanas.

El gobierno de Cristina Kirchner no sólo defenderá la apertura agrícola, sino que también peleará para que se abra lo mínimo posible el mercado industrial, que es la moneda que piden a cambio los países desarrollados. China sería uno de los más beneficiados por una liberalización manufacturera, pero ha preferido guardar un bajo perfil en esta discusión.

Taiana y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, se unirán hoy al principal negociador argentino en Ginebra, Néstor Stancanelli, cuya visión sobre la negociación industrial es pesimista. Stancanelli dijo que la última propuesta de apertura industrial, que presentó recientemente un mediador en la OMC, aún contempla que los países en desarrollo realicen recortes de los aranceles a la importación más grandes que las economías desarrolladas, según informó la agencia Reuters.

Inaceptable
El director nacional de Negociaciones Económicas Internacionales afirmó que se les había indicado a los países en desarrollo rebajar los aranceles manufactureros en un 53/58% contra un 43/49% en las naciones ricas, lo que iría en contra del mandato de la Ronda de Doha -que lleva el nombre de la capital de Qatar, donde comenzó, en 2001-, que establece que el mundo desarrollado debe realizar mayores sacrificios. "Eso es inaceptable", dijo Stancanelli, y agregó que el último texto de negociaciones necesitaba una importante revisión antes de ser entregado a los ministros para el debate que comienza el lunes y puede durar cinco o seis días.

Ayer, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, anunció en Bruselas que la UE está dispuesta a ceder más que los países en desarrollo frente a la amenaza de un nuevo fracaso en la Ronda de Doha. "Creo que las posibilidades de un avance están mejorando, pero aún no hay nada seguro", añadió Mandelson, que participará hoy en la sede de la Comisión Europea de un consejo extraordinario de ministros de Comercio de los 27 países del bloque para ultimar una postura común frente a la minicumbre de la semana próxima.

Mandelson aclaró que la Comisión no aceptará un acuerdo "a cualquier precio", en alusión a las concesiones agrícolas y a las conquistas industriales. Una de las potencias europeas, Francia, se ve confrontada al dilema de defender sus intereses proteccionis

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