Sin certezas, los campos para soja hoy se alquilan con precio móvil

Como la moneda de cambio es el quintal del grano, las partes no descartan renegociar valores con la campaña ya iniciada, en función del precio internacional y de la política local.

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21deJuliode2008a las07:31

La derogación de la Resolución 125, que sería publicada hoy en el Boletín Oficial, resulta un paso al frente para los productores agropecuarios, pero no necesariamente uno en firme.

El anuncio oficial del viernes indicó que se instruyó al Ministerio de Economía para que “limite” la Resolución 125, lo que dio a entender que el Ejecutivo mantiene su potestad de fijar el valor del impuesto. Por eso, los productores aún se sienten, de cara a la próxima campaña gruesa, que se inicia en agosto, trastabillando sobre el piso irregular de la puja económica y política por las retenciones, un impacto fundamental en su rentabilidad. De modo que siguen cautos en sus decisiones de alquiler de tierras y compra de insumos, mientras esperan los próximos pasos del Gobierno.

La siembra de soja arranca en agosto, y, por lo general, a esta altura del año, los contratos de arrendamiento están cerrados, lo mismo que la estrategia de compra y abastecimiento de insumos directos (semillas, fertilizantes y agroquímicos) y los acuerdos por servicios de siembra y cosecha. Pero este año “hay una demora generalizada en el cierre de los contratos”, indicó Ramiro Costa, especialista de la Bolsa de Cereales.

En este contexto, los valores de los arrendamientos no subieron, porque hay menor demanda, aunque tampoco tuvieron la baja generalizada con la que se especulaba, por la menor rentabilidad que dejaría la soja con retenciones mayores al 35% que se habían anunciado el 11 de marzo.

Sólo en zonas puntuales, como el sur de Entre Ríos y otras regiones extra-pampeanas, los precios llegaron a cotizarse hasta un 10% en baja en términos de quintales, según datos recabados por la Bolsa de Cereales.

Sin embargo, el denominador común es que los acuerdos se negocien a valor abierto. En muchos casos “no se termina de fijar el monto del arrendamiento, y se ata el número final a la coyuntura”, explicó a El Cronista el jefe de economistas de La Sociedad Rural (SRA), Ernesto Ambrosetti.

Es decir que una hectárea en la región pampeana se acuerda entre 18 y 22 quintales de soja, un valor cercano al del año pasado, pero las partes quedan en conversar ante eventuales golpes de timón.

Postergación

“Estábamos tan avocados a la discusión por la retenciones que, en general, sólo se renovaron los contratos de arrendamiento que ya estaban en curso, pero no hubo un volumen de negociación importante más allá de eso”, señaló el presidente de la asociación de productores Aacrea, Oscar Alvarado.

Por eso, según la gerente de la firma de servicios para el agro Agropuerto, Paulina Lescano, “este año todo el proceso se vio demorado”.

Coincidió con este diagnóstico Mariano Sosa, representante de la inmobiliaria rural Compañía Argentina de Tierras en Pergamino, corazón de la región pampeana: “Hoy hay un poco más oferta de campos que a esta altura del año pasado. Algunos productores dudan de alquilar para esta campaña”.

Sin embargo, nadie duda de que no quedarán sin siembra los mejores suelos del país y, en este sentido, los contratos que faltan deberán definirse en los próximos días. Seguramente, con los precios sostenidos que se vienen verificando.

Por Julieta Camandone.

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