Buscan destrabar la Ronda de Doha

Los socios de la OMC debaten si se profundiza la liberalización del comercio o regresa el proteccionismo.

21deJuliode2008a las07:43

El director de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, inició ayer una rueda de contactos informales con el canciller brasileño, Celso Amorim, y con los representantes comerciales de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) para "tomar la temperatura" de la crucial conferencia convocada para hoy en Ginebra, que será decisiva para el futuro del intercambio mundial.

En un contexto de crisis económica y de tensiones políticas pocas veces visto en los últimos años, esta conferencia ministerial de la OMC deberá decidir si es posible seguir liberalizando el comercio mundial -y continuar adelante con el proceso de globalización- o si, por el contrario, se abre un nuevo período de proteccionismo capaz de desembocar en una virtual guerra comercial.

Los 35 ministros de los países que más gravitan en el comercio mundial, invitados por Lamy, tratarán formalmente de desbloquear antes del viernes próximo la llamada Ronda de Doha. Pero esta cita crucial se anuncia extremadamente compleja desde el punto de vista técnico, y políticamente complicada por el inminente cambio de gobierno en Estados Unidos y la crisis que comienza a despertar tentaciones proteccionistas en todo el mundo.

Para que la reunión de esta semana sea un éxito, los negociadores deberán obtener progresos en tres áreas esenciales: agricultura, que representa el 8% del comercio mundial, productos industriales (72%) y servicios (20%). La dificultad reside en que ya no existen las líneas divisorias del pasado, que permitían alinear productores agrícolas de un lado y naciones industrializadas del otro, que tenían un peso determinante en las exportaciones de bienes y servicios. Ahora, la mayoría de los países invitados a Ginebra tienen importantes intereses en juego en todos los terrenos, y para llegar a un acuerdo será necesario encontrar un delicado equilibrado a través de vasos comunicantes.

Tiempo de definiciones
Iniciadas hace siete años en Doha (Qatar), interrumpidas en 2006 y reanudadas en 2007, estas negociaciones tienen por objetivo reducir los derechos de aduana a fin de incrementar el intercambio comercial. Pero esa tarea se ha vuelto cada vez más compleja con el tiempo.

Cuando el Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT) entró en vigor en 1948, lo firmaron sólo 23 países que intentaban intercambiar varios centenares de productos. Hoy, los 153 países miembros de la OMC -sucesora del GATT- intentan organizar el comercio de varios miles de productos en condiciones que varían profundamente de una región a otra.

Los países emergentes exigen a las naciones desarrolladas, en particular a Estados Unidos y a la Unión Europea (UE), que eliminen las prácticas proteccionistas que utilizan para bloquear el ingreso de productos procedentes del Sur mediante barreras aduaneras y subsidios a la exportación. Por su parte, las grandes potencias esperan que las naciones emergentes abran sus fronteras al ingreso de productos industrializados.

Hoy, cuando los delegados se sienten por primera vez en el famoso Salón Verde de la sede de la OMC, en el que se llevan a cabo las reuniones ministeriales, saben que el tiempo apremia y que son numerosas las nubes que se ciernen sobre el futuro de la Ronda de Doha.

A partir de enero, Estados Unidos tendrá una nueva administración y un nuevo Congreso, cuya actitud con respecto a la liberación del comercio mundial podría no ser la misma. Por esa razón, George Bush está ansioso por alcanzar un acuerdo esta semana.

Por su parte, la UE hace esfuerzos por mostrar una fachada de unidad, a pesar del conflicto que enfrenta a su principal negociador, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, y Francia, que ejerce la presidencia rotativa del bloque hasta fines de año.

Antes de llegar hoy a

Temas en esta nota

    Cargando...