Aerolíneas volvió a ser estatal y Cristina pidió un mejor servicio

La Presidenta buscó comprometer a los empleados para dar "calidad y eficiencia".

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22deJuliode2008a las07:29

La presidenta Cristina Fernández reclamó "responsabilidad" a los casi 9.000 trabajadores de Aerolíneas Argentinas y Austral, cuyo traspaso al Estado anunció ayer en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. "El Estado se está haciendo cargo de los sueldos y aguinaldos, aportando su esfuerzo, junto al de todos los argentinos, para que ustedes vuelvan a dar el mejor servicio", dijo Fernández, en un breve discurso en el que sólo se refirió a la estatización de Aerolíneas. No hizo ninguna referencia a la crisis política desatada en el Gobierno, tras la derrota del proyecto oficialista sobre las retenciones agropecuarias en el Senado.

El Salón Blanco estaba repleto de trabajadores y representantes de cinco de los seis gremios de Aerolíneas y Austral. Cuando la Presidenta se dirigió al micrófono, estalló una ovación, con todos de pie. Había un clima de euforia, ya que varios gremios venían reclamando la reestatización de Aerolíneas desde la crisis de 2001. Fernández planteó un tono distinto: "Me hubiera gustado que este acto no se hubiera realizado", y agregó que "nos vimos obligados" a estatizar Aerolíneas.

En ese punto, la Presidenta criticó el discurso privatizador de los años 80 y 90, pero agregó también había razones para aquella prédica. "Recuerdo -dijo- cuando había que esperar uno o dos años para una línea de teléfono". En ese punto, inició un detallado reclamo a los trabajadores de Aerolíneas. "Esto es un servicio, donde el objetivo debe ser recuperar al usuario, recuperar al cliente que se fue. Con aviones que salgan y lleguen a horario", dijo. Lo repitió: "Que los vuelos salgan y lleguen en horario". Y avanzó: "Que el usuario no se vea molestado por conflictividades ajenas. Porque el usuario pagó por su boleto". En ese momento, además de las palabras de la Presidenta, sólo se escuchaba la estática de los parlantes. "Eso no lo puede hacer ni la Presidenta, ni los diputados. Es clave tener una aerolínea de bandera y un servicio aerotransportable de calidad y eficiencia".

La Presidenta miró hacia un costado, donde estaban los titulares de los gremios aeronáuticos: pilotos de Aerolíneas (APLA), de Austral (UALA), aeronavegantes (AAA), personal de tierra (APA) y personal jerárquico (UPSA). No estaban los mecánicos (APTA), que encabeza el ex-funcionario Ricardo Cirielli. "Es habitual no hacernos cargo de las cosas", les dijo Fernández. "Creo que todos debemos acostumbrarnos a saber cuál es la responsabilidad que nos cabe. No es difícil, creo que lo podemos hacer. Pero necesitamos esfuerzo y disciplina". Cuando terminó el acto, lejos de los micrófonos, se acercó a los gremialistas y les dijo: "Si no hacemos bien las cosas, terminaremos dando la razón a las acusaciones de los españoles".

En el Salón Blanco no estaban los representantes de Marsans, quienes hasta el 17 de septiembre seguirán siendo los dueños del 94,41% de Aerolíneas y del 97% de Austral. Por la mañana, los empresarios españoles Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán habían firmado el acuerdo de traspaso de acciones con el ministro De Vido, en la sede de Planificación, donde también estuvo el embajador español Rafael Estrella. Ricardo Jaime, el Secretario de Transportes, no descartó que el Estado tenga que resarcir a Marsasns el "días 61". Y Julio Alak, el nuevo gerente general, agregó que el objetivo inmediato "es poner a volar siete aviones más", aunque no arriesgó cuánto dinero hará falta poner.

 Por Luis Ceriotto.

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