Fuerte caída del consumo por el aumento de precios

Según un estudio privado, en mayo y junio el volumen de ventas tuvo una baja del 8%.

25deJuliode2008a las07:33

El consumo perdió el invicto. Después de seis años de crecimiento sostenido, las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador -es decir, los productos que integran la canasta básica- están comenzando a dar muestras de que la combinación entre la aceleración de la inflación y el conflicto del campo afectó el poder de compra de la gente.

De acuerdo con un relevamiento privado, en el período mayo-junio el consumo retrocedió 8% en volumen en relación con los primeros meses de 2008, mientras que en la medición interanual la baja llegó al 3 por ciento, aunque el semestre cerró empatado con respecto a los primeros seis meses de 2007 debido a la buena performance del verano.

"Si bien hasta marzo la inflación no había logrado detener el consumo de la canasta, su combinación con la incertidumbre provocada por la crisis del campo resultó un freno al consumo de los hogares, que comenzó a manifestarse a partir del segundo bimestre y se plasmó más claramente durante el tercer bimestre de 2008", explicó Juan Manuel Primbas, director de Atención a Clientes de LatinPanel Argentina.

El relevamiento de esta firma es el primero que muestra una fuerte caída en el consumo y contrasta con los datos aportados por algunas cadenas de supermercados, como Carrefour o el grupo Cencosud (Jumbo y Disco), que últimamente afirmaban que el consumo se mantenía en niveles muy altos, pese a la inflación y a la crisis del campo.

Según LatinPanel, que realiza sus relevamientos a partir de un panel de 3500 hogares de todo el país, la caída en el consumo se hizo sentir con mucha más fuerza en el interior, donde en promedio se registró una caída del 9% en volumen, mientras que la baja en Buenos Aires fue de sólo el 6 por ciento.

La mayor desaceleración de la demanda en el interior se explica por el efecto que tuvieron las subas de precios. "El impacto de la inflación fue mayor en el interior que en la Capital y el Gran Buenos Aires, con incrementos de los precios del 17 y 11 por ciento, respectivamente, en el semestre", señaló Primbas.

En la consultora destacaron que en el promedio nacional la canasta de consumos que relevan aumentó un 14% en los primeros seis meses de 2008, aunque precisaron que no todo el incremento se explica por la inflación.

"Parte de esta suba se debe a un cambio de mix en el consumo y al crecimiento de las primeras marcas, que ganan participación de mercado debido a los controles de precios, que achican la brecha de precios con las líneas más baratas. A este hecho se suma la desaparición de muchas marcas económicas, que ya no se están fabricando más, y esto se nota con especial fuerza en el rubro de los lácteos", explicaron en LatinPanel.

Cuestión de clase
Junto con las primeras marcas, las otras líneas de productos que lograron sortear con mayor éxito los efectos de las crisis fueron las marcas propias de los supermercados y mayoristas, que no sólo tuvieron un alza en sus ventas, sino que también registraron un incremento en su nivel de penetración dentro de los hogares argentinos.

"Con una penetración del 50% en los hogares, las marcas propias aumentaron su frecuencia de compra. Hace un año, los hogares que medimos compraban una marca del distribuidor cada 35 días y hoy el ritmo bajó a quince. El mayor crecimiento se dio en los rubros de limpieza y en los alimentos congelados", explicaron en LatinPanel.

La retracción del consumo afectó a todos los niveles de la población, con la única excepción de los hogares de clase alta, que fueron los únicos que no registraron una caída en sus niveles de demanda.

Como era esperable, la baja más fuerte se sintió entre las familias de clase baja, que en lo que va de 2008 disminuyeron en un 12,7 por ciento sus niveles de

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