Se abre la instancia de trámite a las compensaciones para el tambo

El acuerdo entre los productores y el gobierno nacional ahora deberá demostrar si funciona. Es clave para la economía regional; aunque si tiene éxito, sólo servirá para dos meses de sustento.

26deJuliode2008a las08:19

El acuerdo lechero logrado por la Mesa de Productores, sin la participación de la mesa de las cuatro entidades Äque peleaban por entonces por retenciones a los granosÄ y por un corto plazo, ha despertado expectativas e interrogantes sobre la disposición del gobierno nacional para pagar las compensaciones comprometidas.

Los tamberos que recibían un promedio de $ 0,85 centavos por litro, podrán cobrar por sus producciones de julio y agosto un precio mínimo de $ 0,945 por parte de las industrias.

Pero además, el entendimiento incluye por junio, julio y agosto, compensaciones a cargo del Estado nacional de $ 0,102 por litro de leche. La resolución que dispuso el mecanismo es la 169 del Ministerio de Economía, firmada el 18 y publicada el 21 de este mes.

El beneficio alcanza a los tamberos de hasta 12 mil litros promedio de producción diaria de leche, lo que involucra a un 96 % de los productores de todo el país, y sólo excluye un puñado de tambos de gran escala.

De esta manera, cuando los tamberos vayan a cobrar la leche que llevaron durante julio a las industrias, deberán recibir el precio mínimo más las compensaciones por junio y julio.

Pero para que eso sea efectivo deben mediar el trámite por Internet de los productores pidiendo a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario el pago de las compensaciones, la remisión de esos fondos por parte del organismo nacional a cada industria y el pago de éstas a los tamberos.

Encendida defensa
La Mesa de Productores Lecheros se ha llamado a silencio sobre el acuerdo que firmaron con el gobierno nacional, rubricado cuando la mesa de enlace de las cuatro entidades del campo todavía no habían logrado la marcha atrás del Senado con las retenciones móviles.

El sector dice haber actuado con la consulta y el respaldo de sus bases y para afrontar la angustiante situación del trabajo a quebranto de los tambos. "Antes de sacar juicios apresurados, hay que ver qué sucede: si el gobierno paga el acuerdo es bueno; si no, es malo", evaluó una fuente cercana a la mesa de los productores.

"La gente no soportaba más los precios congelados desde diciembre; si no hubiésemos firmado estaríamos a la cola con la resolución de los problemas con las retenciones de por medio", explicaron las fuentes.

Alambrado por medio, las diferencias entre las prioridades de los agricultores y los tamberos son evidentes. Para los productores de leche, el precio de quebranto supone cerrar los tambos, por lo que se forzó el acuerdo; para los que siembran, la imposición de las retenciones móviles y del criterio del gobierno era lo que suponía el quebranto.

La lenta burocracia estatal, el recambio en la secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y la incertidumbre en torno del futuro del secretario de Moreno pondrán ahora a prueba la eficiencia de un entendimiento que, si funciona, sólo tiene vigencia por un par de meses en la complejidad de la cadena láctea que caracteriza a la economía de la región.

Plazo irrelevante
"Lo que digo es simple: se establece un régimen para dos meses y no hay ningún indicio de cómo sigue esto posteriormente", dijo Federico Eberhardt, gerente de Milkaut, al ser consultado sobre el acuerdo y con referencia a los proyectos del nuevo secretario de Agricultura y Ganadería para multiplicar la producción.

"Es bastante difícil proyectar y sacar conclusiones. En lechería, cualquier medida, cualquier decisión que sólo considere dos meses, me parece simplemente un paliativo circunstancial", insistió.

"Siento que sigo en una situación de imprevisibilidad manifiesta. Precios y subsidios en dos meses es

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