Siguen las complicaciones - Por Flavia Rossi (*)

Las nuevas resoluciones oficiales que regulan el comercio de granos complican la formación de los precios locales.La decisión de la Oncca de difundir la lista con las empresas que no pudieron corroborar la tenencia de los granos al momento de la registración acentuó las bajas.

30deJuliode2008a las10:58

La semana comenzó con una buena noticia. La limitación de la resolución 125 fue publicada en el Boletín Oficial gracias a lo cual se volvió al régimen de retenciones fijas previo al 11 de marzo.

La soja fue el producto más beneficiado, dejando de tributar el 47 por ciento que pagaba el viernes para volver al 35 por ciento fijo que rigió entre el 9 de noviembre del 2007 y el 10 de marzo del 2008. La mejora de los precios fue de 30 dólares: el miércoles 16 la soja se había negociado a 880 pesos a la espera de la votación del Congreso y el lunes se negoció a 970 pesos.

Es interesante notar que según los valores del lunes, la baja de retenciones implicaba una ganancia de 50 dólares por tonelada que podrían haberse traducido en una mejora de los precios recibidos por el productor. ¿Cómo se explica que los precios subieron menos?

Por el lado de la oferta había un amplio volumen de órdenes de venta esperando los mil pesos y por el lado de la demanda seguía habiendo mucha incertidumbre respecto a las normativas que regulan en el comercio de granos.

Retroactividad. Aunque el retorno al esquema de aranceles fijos mejoró el clima de negocios, todavía no se sabía qué pasaría con la controvertida Ley Martínez Raymonda de retenciones retroactivas, que estable que las empresas que no pudieran corroborar la tenencia de mercadería al momento de la declaración de venta deberían pagar el mayor arancel de retención entre el momento de la anotación y el correspondiente al momento del embarque.

El 30 de junio la Oncca había informado que 6,2 millones de toneladas de soja estaban en esa situación y, por tanto, los exportadores debían recalcular los aranceles pagados. La mayoría de esas ventas se habían hecho cuando el arancel era de 27,5 por ciento y se empezó a embarcar la mercadería en abril cuando superaba el 40 por ciento.

Aunque este lunes Aduana aclaró que las empresas que hubieran realizado ventas mientras regía la resolución 125 deberían pagar los respectivos aranceles móviles, quedaban dudas respecto a qué diferencia deberían pagar por retroactividad por las ventas registradas antes de la resolución 125 (hasta el 10 de marzo) y que se hayan embarcado durante los últimos meses.

Como suele suceder, el riesgo cuesta dinero. Así fue que de los 970 pesos del lunes se pasó a los 960 pesos del martes y a los 950 pesos del miércoles, llegando al jueves con la mayoría de los compradores dispuestos a comprar a 920 pesos.

Si bien durante la semana Chicago bajó casi ocho dólares (lo mismo que el precio FOB del poroto argentino) eso fue insuficiente para explicar el valor de la pizarra local, que en dólares retrocedió exactamente el doble.

Lo que acentuó las bajas fue la segunda resolución que emitió la Oncca con la lista de las empresas que no pudieron corroborar la tenencia de mercadería al momento del registro de la venta. Lo sorprendente fue el volumen involucrado de casi 18 millones de toneladas de aceite y harina de soja, de aceite y harina de girasol, harina de trigo, maíz y soja. La resolución generó tanta confusión respecto al criterio utilizado para demostrar la tenencia de los productos que la rueda de negocios de la Bolsa de Rosario fue muy tranquila.

Reglas de juego. El complejo exportador de soja tiene 8 millones de toneladas por encima de sus ventas, está sufriendo la parálisis del nuevo sistema de autorización de exportaciones del ROE verde y está viviendo en carne propia los permanentes cambios de juego. La combinación de estos factores sigue traduciéndose en un mismo factor: el precio recibi

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