Dejó 25 heridos y 10 detenidos una violenta protesta en Córdoba

Schiaretti acusó al kirchnerismo por desmanes en una marcha contra la reforma previsional.

31deJuliode2008a las07:24

Hay que remontarse a 1995, cuando los gremios estatales encabezaron una furiosa protesta contra el gobierno de Eduardo César Angeloz, o quizás a algunas de las peores jornadas de 2001, para encontrarle un parangón a la violencia desencadenada ayer en el corazón de esta capital, durante la movilización contra la reforma jubilatoria, que finalmente, por la tarde, aprobó la Legislatura.

Durante la protesta, que dejó 25 heridos (14 de ellos, policías) y 10 detenidos, los cordones policiales desplegados alrededor de la Legislatura fueron atacados frontalmente por los grupos más belicosos. Al ser rechazados, los violentos dirigieron su furia hacia bienes públicos y comercios en torno de la plaza San Martín.

En otro punto de la ciudad fue sacada de servicio por unas horas la estación transformadora Villa Revol, lo que dejó sin electricidad a 40.000 cordobeses. Según la empresa de energía, se trató de un sabotaje.

El gobierno de Juan Schiaretti responsabilizó de los desmanes a "infiltrados", que identificó con el kirchnerismo. Así, los disturbios quedaron enlazados con la disputa que ha ido creciendo entre Córdoba y la Casa Rosada. Desde el Gobierno, en cambio, rechazaron las acusaciones y atribuyeron el conflicto a "un problema de administración de la provincia".

El Ejecutivo nacional colocó al gobernador entre sus enemigos más aborrecidos, junto con su antecesor, José Manuel de la Sota. El primero, por no haberse alineado detrás de la Presidenta durante el conflicto agropecuario. El segundo, porque se ha convertido en uno de los más furibundos críticos de la gestión del matrimonio Kirchner.

El ministro de Gobierno, Carlos Caserio; el legislador Marcelo Falo (vocero del ex gobernador), y el jefe de la bancada del PJ en la Legislatura, Daniel Paserini, coincidieron en afirmar que se contaba con información respecto de que entre los revoltosos hubo activistas que respondían al ex presidente Néstor Kirchner y al piquetero Luis D´Elía.

Los líderes de los sindicatos de Luz y Fuerza, Juan Leyría, y de Municipales, Rubén Daniele, rechazaron que haya habido infiltrados.

La acusación más seria partió de Falo. Atribuyó los graves incidentes a elementos que "vinieron de Buenos Aires o de otros lugares con la intención de incendiar Córdoba".

"Estos grupos tienen que ver con [Néstor] Kirchner y con [Luis] D´Elía, son los mismos que sacaban a palos a los caceroleros [de Plaza de Mayo]", denunció. Interpretó que su acción "tiene que ver con una guerra que desató el gobierno nacional contra la provincia".

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, y Schiaretti hablaron telefónicamente poco después de que aquél fue designado. El mandatario expresó su confianza en cuanto a que pronto será convocado. Sin embargo, en la agenda que ha comenzado a desarrollar el ministro no ha sido mencionado entre los próximos invitados.

Por el contrario, el martes último el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reprochó al gobierno cordobés, al actual y al que lo precedió, haber administrado "pésimamente" la provincia.

Schiaretti, privado de fondos nacionales, se ha visto precisado a disponer ajustes impositivos, recortes en las jubilaciones y una reforma del sistema previsional. Se decidió que el paquete de leyes que los instrumentará fuera tratado ayer por la Legislatura.

Precisamente, y apenas iniciada la sesión, se registraron los mayores enfrentamientos entre los manifestantes y los efectivos policiales. Se aplacaron alrededor de las 14. Al atardecer, la Legislatura aprobó las leyes previsionales, por 40 votos a favor y 28 en contra. Un buen resultado para "exhibir" a nivel nacional.

Ajuste
La oposición -juecistas, radicales, aristas y representantes de la izquierda-,

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