El dólar lleva dos días en suba, pero el Central ya le puso tope

Quedó al público a $ 3,06, como hace 45 días, pero se detuvo el alza del mayorista

02deAgostode2008a las06:37

La plaza cambiaria local volvió a reflejar ayer la intraquilidad con que los operadores siguen la actual coyuntura y la falta de señales sobre la evolución futura de la economía, al elevar su nivel de operaciones a niveles próximos a los que mostraba en el peor momento de la corrida que se desató por la crisis de confianza que causó la disputa entre el Gobierno y el campo.

El volumen de negocios superó los US$ 700 millones (fue de 716 millones en total), casi duplicando los montos de comienzos de la semana, en el marco de los reacomodamientos que suelen producirse ante un cambio de mes por el reajuste de posiciones de empresas y grandes inversores.

La febril actividad dejó al descubierto que muchos operadores siguen mostrando una mayor tendencia a dolarizar sus posiciones en el contexto de incertidumbre que ganó a la economía y obligó al Banco Central (BCRA) a salir nuevamente a la cancha del lado vendedor para evitar que los precios mantengan la impronta alcista de las últimas jornadas. Sin embargo, no lo logró en el caso del billete minorista, que quedó ayer a $ 3,06 -su mayor nivel desde el pasdo 20 de junio-, tras subir un centavo por segunda jornada consecutiva por la inercia alcista de la plaza mayorista.

La entidad que conduce Martín Redrado volcó unos US$ 20 millones al mercado para abastecer la sostenida demanda, con la creencia de que, de no haber emitido una señal sobre su decisión de no convalidar bruscas oscilaciones de precios, las compras podrían haberse generalizado. "Si no salíamos a la cancha iban a pensar que estábamos convalidando una suba mayor, lo que habría retroalimentado la demanda desde el lunes", apuntaron desde allí.

La estrategia oficial tuvo sus frutos con un retroceso marginal de la divisa en el segmento mayorista: el tipo vendedor cayó de los $ 3,044 de anteayer a los 3,042 del cierre de ayer. Pero en la jornada previa había subido 0,018 de golpe.

De hecho, según describieron los operadores, el comienzo de la última sesión de la semana mostró que se prolongaba la corriente compradora de los días previos, lo que hizo que el billete en ese segmento de negocios alcanzara un máximo de $ 3,045. "En ese punto, irrumpió el Central vendiendo al contado, una señal que los exportadores que se mostraban reacios a liquidar interpretaron esperando un alza mayor. A partir de esa intervención se acoplaron a las ventas oficiales", describió un operador.

Analistas estiman que la mayor actividad cambiaria de los últimos dos días derivó de las señales confusas que emitió el BCRA y de fuerte predisposición que las compañías y el público mantiene por dolarizarse.

Desconcierto
En este sentido, mencionan las compras que en los últimas días realizó el Central para volver a acopiar dólares, a sabiendas de que la tenencia de reservas sufrirá una fuerte baja pasadp mañana, cuando el Banco Nación (como agente del Tesoro) retire las divisas que acumuló en las cuentas que tiene abiertas en esa entidad para que el Gobierno cumpla con el pago de una nueva cuota del Boden 2012, el bono entregado en 2002 a los ahorristas atrapados en el corralón.

"Algunos interpretaron que esas compras respondían a un interés por volver a impulsar la cotización del billete en un contexto en el que se nota que el Gobierno está haciendo un rebalanceo fiscal, de manera de fortalecer sus ingresos vía retenciones. Pero, con la señal de hoy [por ayer], creo que esa especulación quedó sin sustento", comentó en confidencia un banquero. Lo que queda a la vista es el clima de extrema sensibilidad con que se opera en la plaza local, pese a los aires de distensión que soplaron con el denominado efecto Cobos.

Ayer un informe de la consultora EconViews reconoció que en lo que va del tercer trimestre la salida

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