¡Vamos la ganadería!

Los directivos de las principales razas del país cuentan en qué están trabajando para seguir creciendo.

02deAgostode2008a las06:47

Las principales razas bovinas del país mostraron en Palermo todo el potencial de la ganadería argentina. Más allá de la coyuntura, exhibieron su apuesta por el futuro, ya que "la actividad no se puede evaluar sin pensar en plazos medios y largos", coincidieron en señalar.

La Hereford presentó el mismo número de animales que en años anteriores y para Juan Bullo, director ejecutivo de la asociación de criadores de la raza, "es sorprendente ver cómo cabañeros y productores siguen apostando fuertemente, porque está claro que la ganadería tiene más futuro que lo que se ve en esta coyuntura".

Al cumplirse 150 años del ingreso del primer Hereford a nuestro país, Bullo expresó que "el aniversario nos encuentra bien posicionados, con muchas cosas para hacer, porque la tecnología nos apura y debemos acompañarla".

En ese sentido, se están llevando a cabo evaluaciones genéticas que apuntan al crecimiento, peso al nacer, destete final, circunferencia escrotal y, actualmente, la tarea se desarrolla en carcaza, con el fin de determinar ojo de bife, marmoreado, grasa dorsal y otros caracteres.

"Necesitamos acompañar las evaluaciones con un fuerte trabajo de extensión, para que los criadores comerciales demanden este tipo de reproductores, porque es la mejor forma de llegar al consumidor con mayor eficiencia y menores costos", sostuvo.

Por su parte, Agustín Arroyo, director ejecutivo de la Asociación de Angus, señaló que debido a los nuevos planteos ganaderos, "nos enfocamos a mayor resistencia, tamaño moderado y capacidad de producción precoz, para lograr un animal terminado antes de los dos años con novillos que alcancen de 380 a 420 kilos".

Resaltó que "tenemos importantes planes de evaluación genética, como el Programa ERA (Evaluación de Reproductores Angus) que ya lleva 18 años presentando el resumen de padres y ahora incorpora características de calidad de carne por evaluación a través de ultrasonido y marcadores genéticos para determinar terneza".

Arroyo puntualizó que "la actividad agrícola puede ser de "entrada y salida" rápida, con proyectos a cuatro o cinco meses, pero si hablamos de ganadería hablamos de futuro, porque las respuestas no se brindan antes de, al menos, una generación en bovinos. Y esto significa de cuatro a seis años".

Por su parte, Eduardo Llorente, presidente de la Asociación Argentina de Braford, sostuvo que la raza, en esta edición de Palermo, creció "en calidad y en cantidad". Es que de la afluencia de 107 ejemplares inscriptos, a pedido de La Rural sólo pudieron prorratear espacio para 84.

La raza Braford, contó Llorente, tiene una pata muy fuerte en su genética, "pero no es sólo eso, porque se pudo adelantar muchísimo en transferencia embrionaria, inseminación y ciclos más rápidos, ya que siempre se necesita tiempo de maduración".

En ese sentido, valoró que "ahora ya tenemos 20, 25 ó 30 años de genética, de genealogía, de líneas de sangre, y de cruzamiento con algunas sangres australianas y también nacionales. El criador va direccionando todo para lograr el biotipo de Braford que quiere formar".

El titular de la asociación de la raza agregó que la Braford "está avanzando tanto que, con genealogía, con DEP''s (diferencia esperada de progenie) y datos de producción, trabajamos también en marcadores genéticos de ADN".

Y adelantó que harán "un trabajo inédito en la ganadería argentina, con una invernada muy intensiva en NEA y NOA, a pasto, con un poco de suplementación, pero basándose en datos de producción".

Llorente precisó que en esas zonas habrá marcadores genéticos, donde van a figurar datos de terneza, con los cuales sabemos qué animal, qué pastos y qué alimentación debemos darle al animal, y cuál es el más elástico y el que apro

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