Una visita por el conurbano con duras críticas al campo

La Presidenta y Chávez pidieron "dar batalla a la oligarquía".

05deAgostode2008a las07:40

Hugo Chávez le dio el pie: "La vimos a Cristina enfrentando las arremetidas de la oligarquía", dijo. La Presidenta se acomodó en el atril, tomó el micrófono y, desde un escenario montado en Almirante Brown, dio la señal más acabada de que, a juicio de la Casa Rosada, el conflicto con el campo aún no terminó.

La cita internacional que ayer protagonizó con Chávez en la localidad bonaerense de Burzaco le sirvió a Cristina Kirchner para redoblar su embestida contra el agro. Lo hizo con una elipsis, pero sin margen para dobles interpretaciones. "No hay derecho a que esos que crecen y que pueden tener más riqueza no vean que dando un poquito ayudan a los que solitos no pueden salir de la pobreza", dijo Kirchner, en clara repetición del argumento oficial esgrimido durante los cuatro meses que se prolongó el conflicto agropecuario.

En la primera fila del escenario la escuchaba atentamente el ex presidente Néstor Kirchner. "Mi obligación no es acordarme de los que nos agravian, sino de los que, aun faltándoles cosas, le tienden la mano al otro por un país mejor", dijo luego la jefa del Estado.

Llamó además a "tener la mano tendida, aun para aquellos que todavía no creen, tal vez porque no entienden". Y remató: "Vale la pena aguantar lo que haya que aguantar para seguir construyendo la patria".

La Presidenta había comenzado la jornada con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en un seminario en el hotel Sheraton ante 1000 empresarios, 300 de los cuales eran brasileños. Y, luego de una reunión trilateral con Lula y Chávez, partió junto con el mandatario bolivariano a una visita guiada por el conurbano (de lo que se informa por separado).

El auditorio clamó por Chávez. El mandatario venezolano fue el primero en hablar. Ensayó una comparación entre las situaciones políticas de Venezuela y la Argentina, en la que sugirió que la Presidenta sufrió intentos desestabilizadores.

"Es preciso dar la batalla por los necesitados, a pesar de las conspiraciones, la oligarquía y la guerra mediática porque [la de la Argentina y Venezuela] es la misma batalla, es la misma patria, el mismo pueblo", afirmó.

Chávez repartió elogios para el matrimonio Kirchner. "Tienen ustedes una gran presidenta, un gran gobierno, tienen un gran momento histórico y han tenido un gran presidente como Néstor Kirchner", dijo.

"A los grupos que destrozaron nuestras patrias nunca más les volverá la hora", agregó.

"Soy un peronista"
Luego, se definió como un peronista. "Yo soy peronista. Perón fue un soldado del pueblo y yo soy un soldado del pueblo", sostuvo. El estadio municipal de Almirante Brown estalló en aplausos.

Chávez y Cristina llegaron a ese escenario luego de un recorrido bajo la lluvia por el conurbano. Asistieron junto con la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, a la inauguración de un complejo de viviendas populares construido por la fundación de esa organización de derechos humanos.

Los ministros venezolanos, que iban a participar de esa recorrida, llegaron tarde al acto. Fueron directamente al estadio situado en Burzaco donde los mandatarios hablarían. Y se hicieron presentes mientras Chávez daba su discurso.

Por momentos el acto parecía un evento deportivo. El presidente de Venezuela interrumpió sus palabras para presentar a sus funcionarios. El canciller Nicolás Maduro, que mide más de dos metros, levantaba los brazos como si fuera una estrella de básquetbol. Lo mismo hizo el presidente de Telesur, la cadena de televisión de signo regional y popular.

Mientras los funcionarios se acomodaban en el estrado, Chávez contaba bromas. "Néstor (en alusión al ex presidente Kirchner) me dijo que se va a dormir mirando Telesur", dijo. Kirchner sonreía y aplaudí

Temas en esta nota

    Cargando...