Cristina reafirmó el ‘método Moreno’ y los bonos locales se hundieron hasta 4%

Se pincharon las expectativas del mercado y ahora comienza otro escenario. Los títulos ajustables deberían corregir bajo la idea de que la inflación seguirá dibujada por el Gobierno. Ahora preocupa también la futura solvencia fiscal.

05deAgostode2008a las07:41

La ilusión que tenía el mercado quedó atrás. Quienes tenían esperanzas de que remotamente algo cambiaría después de los más de 100 días de conflicto con el campo, la evidente desaceleración de la economía, parálisis en la toma de decisiones empresarias y una división notoria entre los “defensores del modelo” y parte de la población desencantada con el rumbo del país, chocaron con la realidad. La conferencia de prensa de Cristina Fernández de Kirchner el sábado pasado, en la que eludió realizar cualquier tipo de autocrítica y reafirmó el accionar del Indec y de quién le borró todo tipo de credibilidad al organismo (Guillermo Moreno), presagiaba una jornada financiera más que complicada. Y se cumplió el pronóstico: los bonos, que representan cabalmente el sentimiento de los inversores con el país, se hundieron ayer casi 4%.

“Si había alguna ilusión en el mercado, el sábado se terminó de acabar. Los bonos venían negociándose en un rango de precios que ahora ajustarán, para volver a situarse en uno intermedio y apartir de ahí volver a tradear bajo otro escenario”, analizaba Noelia Lucini, especialista en renta fija de Capital Markets Argentina. La idea que gana adeptos en la city dice lo siguiente: los bonos corregirán en precios lo que el Gobierno no se digna a convalidar en la estadística oficial. Así, el rendimiento tendrá que subir para compensar la pérdida que se obtiene por el ajuste subvaluado del IPC. La película, ya vieja, mostraba que los títulos venían (algunos) operando en base a que habría un cambio en la medición de la inflación (un sinceramiento), lo que mejoraría la cotización de los bonos que ajustan por CER. Como siempre, el mercado se anticipó a ese supuesto y terminó (como tantas otras veces) vendiendo con la noticia. Y ahora, el mercado pega la vuelta. La pregunta es por cuánto tiempo o en qué magnitud. Julio Bruni, director de Arpenta Sociedad de Bolsa, acercó: “La primera reacción del mercado siempre es más violenta cuando se diluyen las expectativas. Pero no se vieron muchos vendedores en la plaza, el volumen no fue importante. El mercado tendrá que acomodarse. Si bien no se puede saber cuánto durará el ajuste, no creo que veamos caídas tan bruscas como las de hoy (por ayer)”.

Más allá de la confirmación del “método Moreno”, los analistas también suman otro tipo de incertidumbre: la caja fiscal, dañada después de que el ingreso vía retenciones móviles quedó en el pasado. Obviamente, el prontuario de “defaulteador serial” que ostenta el país (definición del ex FMI, Kenneth Rogoff), pesa. De hecho, ayer el riesgo país argentino subió 1,60% hasta los 635 puntos básicos, mientras que el Credit Default Swap a 5 años escaló 3,90% hasta las 746,8 unidades. Ambos indicadores, por las nubes. “Esto te dice que el mercado pricea un default. No por cuestiones de fundamentals, sino por algo más bien político”, decían desde un banco privado de capitales nacionales. El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, blanqueó algo harto conocido: que el plan financiero para 2009 va a estar complicado. Con mercados cerrados y exceptuando la billetera de Hugo Chávez, la Argentina no tiene financista. Según Portfolio Personal, “la evolución de las cuentas fiscales es clave para el futuro desempeño de los principales títulos”. Sucede que el rechazo del Senado al nuevo esquema de retenciones móviles le quita al Gobierno un ingreso adicional, en recaudación, que había sido estimado de entre $ 3.000 millones y $ 6.000 millones. Entre 1,2% y 2,5% de la recaudación tributaria de los últimos doce meses (unos $ 234.9

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