¿Corrección o cambio de tendencia? - Por Flavia Rossi (*)

Los precios de los granos están sufriendo una triple presión. La mejora de los fundamentos y la liquidación de los fondos se suman al contexto local que sigue complicado por las resoluciones y controles de la Oncca.

08deAgostode2008a las07:25

Los precios internacionales de los granos vienen operando con tendencia bajista desde julio: la soja perdió 25 por ciento y el maíz, alrededor de 30 por ciento.

La volatilidad del mercado climático ha estado jugando en contra. A diferencia de lo que sucede normalmente, los cultivos de soja y de maíz de Estados Unidos están mejorando desde mediados de junio y este año la calidad es muy superior a la de otras campañas. Precisamente, 66 por ciento del maíz y 63 por ciento de la soja están en estado bueno y excelente (10 y siete puntos más que el año pasado).

Por esto, los operadores esperan que la semana próxima el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) eleve los rindes y la producción de ese país. Aunque fueron optimistas para los dos mercados, lo que más sorprendió fue la estimación de producción de maíz realizada por Informa Economics, que supera en casi 16 millones de toneladas la proyección que hizo el mes pasado el Usda. Este será el dato más esperado el próximo martes.

Además de la presión estacional, los granos recibieron el contagio de una liquidación mayor. Algo está cambiando en la actitud de los grandes inversores. Durante los últimos años, los metales, la energía, los granos y otras materias primas sirvieron como refugio ante la inflación.

Sin embargo, el petróleo bajó 20 por ciento desde los máximos de principios de julio, mostrando que los precios habían llegado hasta niveles realmente insostenibles.

La demanda de Estados Unidos fue la que más se resintió, ya que se redujo el consumo de combustible y se acumularon stocks. Al país del norte le está costando recuperar dinamismo, por lo que la Reserva Federal (FED, según sus siglas en inglés) optó por dejar de lado el problema de la inflación y mantener baja y en calma la tasa de interés para reavivar a la castigada economía.

Otros factores. Pero no sólo preocupa la economía estadounidense. Con la apreciación que está experimentado el euro, las exportaciones del Viejo Mundo se están resintiendo y hay señales de una incipiente recesión en varios países de la Unión Europea. El contagio también está llegando a Asia, donde se están debilitando las exportaciones de manufacturas.

El nuevo fantasma es la "estanflación" (persistencia de inflación con desempleo). Sin embargo, parece que la desaceleración del crecimiento está enfriando la suba de precios. Si deja de preocupar la inflación y crece el temor por la recesión, será difícil para el mercado de granos recuperar los máximos recientes.

Aunque los precios actuales pueden ser demasiado bajos como para mantener el interés de los productores en Sudamérica, donde el área de soja deberá crecer para evitar una contracción mayor en los balances mundiales, el rebote puede demorarse un poco más antes de que eso entre en juego.

Mirada local. Los precios internacionales del complejo sojero no han podido escapar a la tendencia externa. El aceite de soja recibió la presión de las bajas del poroto y la gran corrección que tuvo el aceite de girasol por el ingreso de la cosecha en el hemisferio norte.

Además, persiste la presión por las complicadas resoluciones recientes. Los reducidos plazos de embarque siguen limitando el cierre de nuevas ventas y las sanciones derivadas de la denominada ley Raymonda continúan golpeando los márgenes de los exportadores. Habrá que ver si la tendencia externa se revierte pronto para compensar la presión interna que recae sobre los precios locales. Por lo pronto, la soja perdió 90 pesos y el maíz, 30 pesos en la semana.

(*) Analista de mercados de fyo.com

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