Estudian recompra de bonos para frenar baja en mercados

El Gobierno pretende evitar que las turbulencias financieras se trasladen a la economía real, bajo la forma de un encarecimiento del crédito local.

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08deAgostode2008a las07:39

En el Gobierno no descartaban ayer arrancar entre hoy y el lunes con una agresiva política de recompra de bonos. Hasta entrada la noche hubo intensas reuniones y llamados telefónicos entre la Casa Rosada y el Ministerio de Economía, luego de una jornada negra en la que cayeron con fuerza tanto la bolsa como los títulos públicos. Algunos bonos inclusive perdieron hasta 6% y eso catapultó el riesgo país a niveles máximos desde la salida del default, en 2005.

En ese contexto, en los despachos oficiales evaluaban iniciar un proceso de recompra de bonos. Sería una estrategia más ambiciosa que la que hasta ahora viene realizando el Banco Central, con adquisiciones puntuales de títulos. Trascendió que el Tesoro usaría como caballería de avanzada al Banco Nación, una entidad que hoy cuenta con una amplia liquidez. La movida oficial persigue un doble propósito. Por un lado, detener la caída en los bonos argentinos que tarde o temprano podría trasladarse a la economía real vía un encarecimiento del interés de los créditos a particulares y a empresas. Adicionalmente, se cumpliría con el prospecto del canje de deuda (vigente desde 2005) que establece recompras de bonos todos los años. Para este último fin se disponen de alrededor de u$s 600 millones (poco más de $ 1.850 millones).

Al fin y al cabo, si la jugada sale bien y los bonos recuperan valor, el ministro Carlos Fernández y su equipo (liderado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino) hasta podrían obtener una jugosa ganancia para las arcas públicas.

Los títulos públicos argentinos fueron severamente castigados en los últimos meses por los inversores. La tendencia se profundizó en las recientes semanas de la mano del recrudecimiento de la crisis financiera en los Estados Unidos. A ello se le sumó en el plano local la desilusión de los operadores por la ratificación que realizó la presidenta Cristina Fernández de Guillermo Moreno al frente de la Secretaría de Comercio, funcionario a quien se indica con una importante influencia sobre los números de inflación del Indec.

Habrá que ver qué decide en las próximas horas el Gobierno. Es evidente que la estrategia de ocultar la inflación y mantener a funcionarios seriamente cuestionados dentro de sus filas le está generando un desgaste prematuro. No sólo político, sino también en el plano económico, donde la caída de los bonos debería ser interpretada por las autoridades como un reclamo para que se tomen medidas al respecto.

Lo cierto es que Cristina y Néstor deberán sopesar tarde o temprano los beneficios de esta estrategia con sus costos. Y el tiempo no les sobra. A lo sumo tienen tres meses y medio más. A partir del año próximo las necesidades de financiamiento se duplican (llegan a casi a u$s 12.000 millones) y no alcanzará con los favores de Hugo Chávez ni con renovar letras de la Anses.

Por Juan Cerruti.

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