Un momento de vacas flacas

En las distintas razas reconocieron que la falta de rumbo en el sector impactó en los precios pagados en los remates.

09deAgostode2008a las08:23

Los días finales en Palermo se vivieron al ritmo de los martillos de los consignatarios y las subastas. Y, en los bovinos, muchos extrañaron los precios de otras épocas. Algunos actores del negocio ganadero, consultados por Clarín Rural, coincidieron en que "Palermo no es una burbuja y respondió a la realidad que se vive". En general, el común denominador para los bovinos fue la "dureza" en las ventas y valores que estuvieron por abajo del 2007.

"Se sabía que no iban a ser remates fáciles. Los reclamos de la ganadería están todavía sin atender y se sabe que la elecciones en cuanto a genética bovina son de mediano y largo plazo. El mercado se mostró muy selectivo (y se espera que continúe así en los remates del interior que se largan ahora)", dijo a Clarín Rural Agustín Arroyo, gerente de la Asociación Angus Argentina. En Angus, se presentaron 489 animales en Palermo, un 16% más que en el 2007, que fueron 415.

En el Pabellón Rojo, que se colmó de público para seguir la venta de los Angus, la oferta superó los 190 ejemplares. En machos, el mejor precio fue para el 50% del Gran Campeón Macho Angus, box 482, de Terra Garba SA (de Carlos Reyes Terrabusi) y Cabaña Santa Cecilia, de Chascomús, en 50.000 pesos, comprado por Marino Cid. Arroyo indicó que se vendieron 10 toros más que en 2007 (62 contra 52) y que el promedio fue de 11.100 pesos, que es casi igual al del año pasado (11.200).

En hembras Angus, el mejor precio fue para el lote 755, de Lucas Lagrange, que se negoció en $ 40.000 a Cabaña Don Benjamín. En la Asociación Angus dijeron que el total de hembras vendidas fue de 41, con "un promedio más bajo que el año pasado".

A todo esto, entre los Hereford, "el mercado estuvo más selectivo que nunca y hubo muy poco entusiasmo. Se hizo evidente que si todo sigue igual, la gente dejará de invertir en genética, algo que luego se verá reflejado en la calidad de la carne argentina", dijo a Clarín Rural Juan Bullo, gerente de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford. "La gente está desanimada. En tanto, vemos cómo crecen nuestros vecinos, Uruguay, Brasil, Paraguay", reflexionó.

En el remate de Hereford, "se vendieron el 65% de los toros que se presentaron (un total de 31 sobre 50 ejemplares sacados a venta), con un promedio de casi 14.200 pesos", indicó Bullo. El tope fue de 50.000 pesos para el Gran Campeón Macho Polled Hereford, el lote 1083, propiedad de Juan Carlos Sagarzazu, adquirido por Terra Garba y Huaca Curú (de Jorge Blanco Villegas). En el 2007, en machos, el promedio había sido de 15.921 pesos por 38 toros Polled Hereford.

En hembras, "las buenas se guardaron, muy pocas salieron a venta", contó Bullo. Entre los vientres, la reproductora mejor pagada fue un cuarto premio, lote 1227, también exhibida por Juan Carlos Sagarzazu, de la Cabaña Gamax, por la que se abonaron 24.500 pesos y fue comprada por Bicayart - Street. Diecisiete hembras volvieron a sus campos de origen y las 5 que se vendieron hicieron una media de 10.840 pesos, contra los 12.853 del 2007. Uno que sobresalió entre los asistentes y aprovechó los buenos precios de la subasta fue el senador Adolfo Rodríguez Saá, del peronismo disidente por San Luis: se llevó para casita 5 ejemplares por 36.000 pesos.

A todo esto, en Braford las ventas siguieron la tendencia imperante. "La tribuna de remates estuvo fría", comentó Mariano Andrade, de la Asociación Braford Argentina. La cuestión es que se presentaron a la venta sólo 9 toros y 3 hembras. De los toros, se negociaron 4, con un tope de 40.000 pesos por el lote 84 que pasó de manos de Cabaña El Nopal del Carmen, a Pablo Godoy, de la firma Camargo. En tanto, se vendieron todas las hembras y la más cara fue el lote 219, que se pagó 24.000 pesos, un vientre de Rancho Grande, comprad

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