El cambio climático amenaza a la agricultura de Brasil

Según un informe, un aumento de entre 1 y 2 grados centígrados en la temperatura provocaría graves daños al agro brasileño. La soja sería la más perjudicada: para 2020, las tierras cultivables caerían un 21% y las exportaciones un 29%, siendo este el escenario positivo.

Por
11deAgostode2008a las17:03

Las exportaciones brasileñas de soja podrían caer más de un 25% durante los próximos 12 años como resultado del cambio climático, según un estudio presentado hoy en una conferencia sobre agronegocios en San Pablo.

El informe agrava las preocupaciones sobre la escasez de alimentos alrededor del mundo. Esto demuestra que incluso moderados incrementos de la temperatura provocarían perjuicios significativos a la producción agrícola de Brasil, que ha emergido la década pasada como uno de los mayores abastecedores mundiales de productos agrícolas.

Para 2020, el valor de seis cultivos agrícolas brasileños (arroz, café, poroto, mandioca, maíz y soja) podría caer entre 4.000 y 4.400 millones de dólares si la temperatura promedio aumenta entre 1 y 2 grados centígrados. “El resultado será una caída significativa de las exportaciones agrícolas brasileñas”, advirtió Hilton Silveira Pinto, uno de los autores del estudio.

El análisis se basa en modelos de cambio climático desarrollados en Gran Bretaña y aplicados a nivel local en 5.562 municipalidades de Brasil por investigadores de Unicamp, una universidad en Campiñas (en el estado de San Pablo), y Embrapa, un instituto de investigación agrícola del Gobierno.

Para Pinto, el daño más severo lo sufrirá la soja. Las tierras disponibles para el cultivo de la oleaginosa podría reducirse más de un 21% ante el escenario más favorable, que supone acciones concretas para aminorar las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que la caída sería de más de un 24% si las emisiones se mantienen en los niveles actuales.

Esto generaría una pérdida de 11,3 millones de toneladas de soja con respecto a la producción actual de 52,4 millones, nuevamente si se considera el escenario positivo. El año pasado, Brasil exportó alrededor de 38,5 millones de toneladas de porotos, aceite y harina de soja. Asumiendo que el Gobierno mantendrá su política de exportar sólo lo que exceda al consumo doméstico, el informe estima un retroceso del 29% en las exportaciones para 2020.

En cambio, la producción de caña de azúcar podría trepar exponencialmente, ya que se ve beneficiada por las altas temperaturas y atmósferas ricas en dióxido de carbono, uno de los principales gases de invernadero.

Pinto remarcó que el análisis se basa en los cultivos más avanzados en Brasil y dijo que el daño podría ser mitigado por el desarrollo de nuevas variedades resistentes a las altas temperaturas. Sin embargo, advirtió que pocos cultivos podrían soportar incrementos promedio de 2 grados centígrados.

Temas en esta nota

    Cargando...