Fuerte debate por la movilidad jubilatoria

El ministro de Trabajo defendió en Diputados el proyecto que prevé incrementos semestrales; duras críticas de la oposición.

13deAgostode2008a las07:39

A tono con el nuevo ánimo conciliador y dialoguista que proviene desde la Casa Rosada, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, defendió ayer en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de movilidad jubilatoria que el Gobierno pretende tener aprobado este mes. Un proyecto que establece un sistema de dos incrementos semestrales para unos cinco millones de jubilados y pensionados de todo el país a partir del año próximo, con el que el kirchnerismo pretende comenzar a reconquistar a la clase media.

Con amabilidad, Tomada rompió el fuego ante los diputados que integran las comisiones de Previsión y de Presupuesto y Hacienda al aclarar que esperaba que la norma se aprobara "por consenso". Añadió que llegaba al Congreso "para aprender de los legisladores".

De todos modos, el ministro de Trabajo (que estuvo acompañado por el titular de la Anses, Amado Boudou, y el secretario de Previsión, Walter Arrighi) debió escuchar abundantes críticas opositoras. Esto hace suponer que el tránsito del proyecto por las cámaras legislativas no será tan plácido como se suponía desde un principio desde la Casa Rosada y que habrá cambios en la norma que salió del Poder Ejecutivo y llegó al Congreso el 29 del mes último.

"Este es un paso más en la recuperación del sistema jubilatorio en la Argentina. Es instalar, por primera vez, la posibilidad de que las jubilaciones deban ser actualizadas por un índice objetivo, dejando atrás la discrecionalidad", afirmó Tomada. Recordó otras iniciativas tomadas por el Gobierno en los últimos meses, como la incorporación de 1,5 millones de nuevos jubilados al sistema, y recordó sin nombrar el gobierno de la Alianza, que "recortó jubilaciones, en un momento al que no queremos regresar".

A su turno, Boudou y Arrighi explicaron que el ajuste en los haberes de los jubilados se hará de manera automática, a partir de un índice que combina en partes iguales la evolución de los precios según el Indec y el 90 por ciento del aumento en la recaudación impositiva.

Los diputados opositores no creyeron en las explicaciones oficiales. Encabezados por María América González (SI-Capital) y Claudio Lozano (CTA-Capital), cuestionaron que el índice excluya la Prestación Básica Universal (PBU), una parte sustancial de la suma que los jubilados perciben cada mes.

También cuestionaron que, a su criterio, el proyecto establezca de hecho un tope en las mejoras de los haberes, ya que si la recaudación total por jubilado destinada al sistema previsional fuera en algún período inferior al índice que propone la ley, se aplicaría este último porcentaje, algo que González y otros diputados criticaron con énfasis.

"Si la recaudación no aumenta, las jubilaciones tampoco lo harán", se quejaron los radicales Alejandro Nieva (UCR-Jujuy) y Silvana Giúdici (Capital). Marcela Rodríguez (Coalición Cívica-Capital) cuestionó, al igual que Luis Galvalisi (Pro-Capital) que el aumento se dé "recién a partir de marzo de 2009, mientras la Anses retiene un stock de 20.000 millones como fondo de garantía". "¿Qué somos, una AFJP, que nos guardamos los fondos en lugar de repartirlos?", se indignó María América González, poco después de que Jorge Sarghini (Justicialismo Nacional-Buenos Aires) cuestionó el préstamo de $ 800 millones que la Anses cedió a la empresa AySA y afirmó que la nueva ley "cristaliza el aporte que las provincias deben hacer al sistema previsional".

Respuestas
"Esos fondos (que tiene la Anses) son ahorro interno de los argentinos, y algún porcentaje debe ir a inversiones en Infraestructura", contestó Boudou, para quien el préstamo a la empresa estatal "está garantizado y el dinero volverá al sistema" en el corto plazo.

Desde el oficialismo, la secret

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