Riego complementario aumenta rindes

Con cultivos bajo riego por aspersión los rendimientos suben considerablemente llegando a incrementos mayores al 100%. La demanda y el aumento en la superficie regada factores claves.

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15deAgostode2008a las13:51

De acuerdo con estudios del Inta Manfredi, la siembra con riego complementario permite obtener rindes superiores respecto de cada culores de equipamiento coinciden en afirmar que la utilización del riego complementario incrementa la producción, maximiza los ingresos y le pone coto a los riesgos.

De esta manera se intensifica el uso del campo para aumentar los beneficios y la planificación se torna más previsible. "El riego mecanizado de última generación permite irrigar grandes superficies con inversiones razonables y alta eficiencia en el uso del agua, la energía y la mano de obra disponibles", manifestó Gabriel Santos, vicepresidente de IRRI Management Argentina.

En este sentido, Fernando Gazzoni, productor de la zona centro de Córdoba, explicó que en su región se notó ampliamente la diferencia de los rendimientos de los cultivos a secano y aquellos que fueron regados durante la época estival.

Este crecimiento en rindes significa también una mayor adopción de equipos de riego por parte de los productores, que desde hace tiempo se mantiene en aumento. El cultivo que más impulsó esto fue el del maíz. Los proveedores de equipos de riego no dudan en reafirmar que existe una relación estrecha entre la venta de equipamiento y los precios del maíz.

Además, es uno de los bienes que menos subió sus precios: "Los costos crecieron 20% durante el 2004 y este año, durante el primer semestre, alrededor de 35%, muy inferior al valor de otros insumos utilizados en la producción y por debajo también de otras maquinarias", sostuvo Santos.

La creciente demanda de equipos para riego complementario se explica desde la intención en muchos productores de crecer verticalmente. Esto se produce porque, sumado a la dificultad para conseguir campos, se opta por invertir en tecnologías que aseguren rindes óptimos, logrado a partir de un uso más eficiente del potencial genético de las semillas regadas. Por eso, en épocas de sequía los productores pueden estabilizar rendimientos a pesar de algún condicionamiento climático.

El caso de la zona de Manfredi ejemplifica a las claras este crecimiento: en el 2000 se regaban 40.000 hectáreas. En la actualidad la superficie que utiliza riego complementario aumentó a 110.000 hectáreas.

En cualquiera de sus tres variables (gravitacional, aspersión o localizado), el riego predomina en la región NOA, que capta 32% de la superficie total regada, seguida por la pampeana, con 29%. Es por eso que el riego por aspersión se destaca en las provincias de condiciones climáticas húmedas, como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Como se ve, la zona de demanda de los sistemasdo es el de pivot central. Fueron los primeros de la industria y para muchos productores son los de mejor. Existen otros tipos, como el de avance lateral con toma de canal, que son utilizados en zonas con buena calidad de agua y relieve plano. También hay con esta clase de avance pero con manguera. En cualquiera de sus versiones, las tecnologías ofrecen una optimización en el uso del agua y menor consumo energético.

En términos de precios, para la zona núcleo, un equipo de pivot central de siete tramos que riega un lote de maíz y dos lotes vecinos de trigo/soja de segunda (en total 150 hectárea cantidad de cañería utilizada.

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