Las claves de la semana política

No será otra semana fácil para el Gobierno la que acaba de comenzar. Después de 30 días de una virtual tregua en el conflicto con el campo, los productores retoman hoy en las rutas el más exitoso y controvertido mecanismo de protesta sufrido por el kirchnerismo desde 2003, que logró quebrar desde marzo pasado el dique de la férrea contención oficialista.

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18deAgostode2008a las12:21

No será otra semana fácil para el Gobierno la que acaba de comenzar. Después de 30 días de una virtual tregua en el conflicto con el campo, los productores retoman hoy en las rutas el más exitoso y controvertido mecanismo de protesta sufrido por el kirchnerismo desde 2003, que logró quebrar desde marzo pasado el dique de la férrea contención oficialista.Sin embargo, no es este el único problema con el que deberá lidiar el gobierno de Cristina Kirchner a partir de hoy. La pausa en el extenuante tironeo de cuatro meses con el campo puso sobre la superficie la necesidad de definciones en áreas clave de la economía que aún no llegan.En la agenda se acumulan cuestiones urgentes que reclaman solución y que no se entiende cómo se siguen demorando. En primer lugar está el futuro del Indec y del controvertido secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ícono de un estilo que el kirchnerismo cultivó hasta el hartazgo y que hoy pareciera no saber, o no querer, abandonar.En la agenda se acumulan cuestiones urgentes que reclaman solución y que no se entiende cómo se siguen demorandoDesde el oficialismo se dejó trascender durante el fin de semana que del retiro de los Kirchner en El Calafate surgirían definiciones sobre el futuro del Indec, cuyos índices manipulados han afectado más la credibilidad del Gobierno que las sospechas de manejos poco claros en algunas áreas de la administración.Sin embargo, hombres de acceso directo al despacho de la Presidenta insistieron que cuanto más fuerte sea la voz del reclamo de cambios más se alejan las probabilidades de alterar el esquema actual. Los últimos pedidos, en realidad, llegaron desde las propias filas del oficialismo. Ayer mismo, la ministra de Defensa, Nilda Garré, reclamó cambios frente a la poca credibilidad de las cifras surgidas del Indec.El feriado dará una sensación de respiro en los mercados, donde en las últimas semanas han repercutido ruidosamente los pronósticos negativos sobre el futuro de la economía, cada vez más condicionada por los vaivenes de la política. Pero esto no será suficiente para acallar las versiones de cambios en el Ministerio de Economía. En el Palacio de Hacienda hablan de operaciones políticas, pero en las usinas del poder kirchnerista imaginan el timón de la economía en otras manos que las de Carlos Fernández.La agenda se completa con otra cuestión polémica que el oficialismo tendrá que definir cómo sigue. Es el futuro del controvertido proyecto para reestatizar Aerolíneas Argentinas que se debate en el Congreso. En el Parlamento ya se habla de una votación que reeditará la pulseada vivida durante el tratamiento del proyecto de retenciones.Esta semana debería ser clave para despejar dudas sobre estos controvertidos asuntos, sobre todo el futuro del Indec y de Aerolíneas. Pero como ha ocurrido hasta ahora, todo dependerá de la opinión y la voluntad del hombre más influyente del gobierno: el ex presidente Néstor Kirchner. Por Jorge Rosales

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