Silencio en el Gobierno ante las quejas del agro

La Presidenta, concentrada en evitar vaivenes económicos.

19deAgostode2008a las07:27

Los dirigentes rurales volvieron con sus reclamos por los problemas irresueltos del campo y el Gobierno se resguardó en el silencio.

Con la presidenta Cristina Kirchner de descanso en El Calafate, en el oficialismo hubo un hermetismo absoluto sobre los próximos pasos que dará la Casa Rosada en su conflictiva relación con los dirigentes rurales.

Por el momento, la Presidenta quiere "consolidar la figura" de su nuevo secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, como el interlocutor válido ante los reclamos de los ruralistas. "La expectativa estará puesta en la mesa láctea que convocará Cheppi para esta semana", dijo LA NACION una fuente oficial, que aprovechó, de paso, para minimizar la asamblea que ayer realizaron los ruralistas.

A un mes del fin de la crisis con el sector agropecuario tras el rechazo del Congreso al proyecto oficial de retenciones móviles, el Gobierno apenas atinó a recibir a los dirigentes. Pero lo hizo sólo Cheppi. La Presidenta prefirió delegarle a él los reclamos del sector y le dio la orden para que inicie contactos con los gobernadores para comenzar a delinear un programa de largo plazo. "Está abierta una instancia de negociación con las provincias ", sostuvo un funcionario ante LA NACION.

De aquel encuentro entre Cheppi y los ruralistas, hace dos semanas, sólo quedaron dudas y escepticismo para los cuatro líderes de la Comisión de Enlace. Se fueron con las manos vacías y ayer advirtieron que si no tienen respuestas a sus reclamos, volverán las protestas. (Más información en la Pág. 7.)

Mercados
Pero la jefa del Estado está concentrada en estas horas en la agenda económica, según confió un ministro a LA NACION, para mantener tranquilos los mercados después del cimbronazo de los últimos días. Esta semana el Gobierno continuará con su programa de recompra de bonos, tal como hizo en los días pasados. Cristina Kirchner, que regresó anoche con su marido de Santa Cruz, está preocupada por instalar su propia agenda ante la sociedad. Pero esa situación la ubica, de todas maneras, ante un nuevo frente de tormenta en el irresuelto conflicto con el campo.

La única decisión de los últimos días de la Casa Rosada relacionada al agro fue una modificación en el mecanismo de exportaciones de granos al sólo efecto de conseguir que ingresen más divisas en el país, según reconoció ante LA NACION un funcionario del Gobierno. Es que la medida extendió el plazo para que las cerealeras puedan concretar sus embarques, justamente para un mercado que está tímidamente saliendo de la parálisis tras la crisis. Esto le permitirá al Gobierno contar con dinero por adelantado ya que ese mayor tiempo se concede si las empresas exportadoras pagan por adelantado el monto que les corresponde abonar por las retenciones.

En el último encuentro entre los ruralistas y Cheppi, el jueves pasado, en La Plata, y con el gobernador Daniel Scioli como anfitrión, el funcionario se comprometió a presentar esta semana propuestas concretas para el sector lácteo que, no obstante, se negó a adelantar.

El Indec, sin definición
A pesar de que tras el fin de semana largo de descanso del matrimonio presidencial se esperaban anuncios sobre el futuro del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec), el plan quedó por el momento descartado, según confió un alto funcionario. La Presidenta aún tiene pendiente el anuncio de un aumento de las asignaciones familiares y la modificación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, que le prometió a Hugo Moyano la semana pasada.

A tono con su nueva estrategia de salir a mostrarse concentrada en dar buenas noticias, esta semana Cristina Kirchner tendrá una cargada agenda de recorridas. Hoy por la tarde estará en el partido de Malvinas Argentinas, donde firmará un convenio para la pavime

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