Asagir denunció que el gobierno "infla" los precios FOB oficiales de los derivados del girasol

Los FOB determinados por Sagpya son la base a partir de la cual se aplican los derechos de exportación sobre el aceite y los pellets de girasol. Por ende, al “inflar“ dicho valor, lo que en realidad ocurre es un aumento implícito de la retención.

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21deAgostode2008a las16:50

Los valores FOB índice establecidos por la Sagpya para los productos del complejo girasolero están “inflados” en 20 a 30 dólares por tonelada desde hace varios meses. Así lo denunció hoy la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) por medio de un comunicado.

Los precios FOB oficiales –determinados casi diariamente por la Sagpya– son la base a partir de la cual se aplican los derechos de exportación que en el caso del aceite y de los pellets del girasol son del 30,0%.

Por ende, al “inflar” un precio FOB oficial, lo que en realidad ocurre es un aumento implícito del derecho de exportación aplicado al producto en cuestión, que en definitiva termina siendo un menor precio ofrecido al productor.

En el caso del aceite, Asagir indicó que “el índice tiene un retraso en capturar la baja de los precios que comenzó en junio” pasado y “en el caso de los pellets, adicionalmente, los valores (FOB oficiales) reflejan la calidad 37-38% Profat, que cotiza un 10% por encima que la calidad promedio producida en el país”.

Además, Asagir señaló que “suspendidos los subsidios al precio del aceite que se vende envasado en el mercado interno, la industria debe asumir el costo de un sistema de autocompensación”.

El último pago de compensaciones asignado a la industria aceitera que comercializa productos en el mercado interno fue girado por el gobierno nacional el 17 de marzo pasado. Luego los aportes se interrumpieron.

“En este marco de incertidumbre, los compradores externos castigan al grano y subproductos de origen argentino (previendo eventuales costos por demoras en los fletes marítimos)”, apuntó el comunicado de Asagir.

“También bajan los valores para el disponible, se reduce el ingreso de divisas para el país, así como la recaudación potencial de derechos de exportación, y no se consiguen los objetivos implícitos en las mencionadas medidas: reducir la tasa de inflación observada, asegurar la situación fiscal, favorecer al consumidor interno, lograr una redistribución más equitativa, entre otras”, añadió.

“Al complicarse la operatoria futura se reducen los contratos forward y, naturalmente, se ven perjudicadas la producción de granos y la provisión de insumos, se dificulta la prefinanciación de exportaciones y se desalientan las tan habituales operaciones de canje”, explicó la entidad.

“Los integrantes de la red de valor de girasol, representados en Asagir, confían en el diálogo con las autoridades competentes. Así, se espera lograr una rápida revisión de los mecanismos puestos en práctica en los últimos meses y el dictado de una normativa consistente con los usos y costumbres empleados en todos los países de relevancia en el comercio mundial de granos y derivados”, insistió.

“Deberíamos facilitar la inserción de la producción en los mercados mundiales y aprovechar la ventaja de la contra-estación, período en el cual los países de mayores ingresos del Hemisferio Norte no tienen otra alternativa de abastecimiento que aceites y harinas de girasol argentino, representativos del 40% del comercio mundial”, concluyó la entidad.

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