La disyuntiva es pagar deudas o vivir

Los últimos anuncios del gobierno en materia agropecuaria sólo alcanzaron para avivar el fuego de la protesta de quienes se debaten entre la disyuntiva de pagar sus deudas o vivir.

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25deAgostode2008a las07:38

Las oscilaciones de las cotizaciones de los granos y oleaginosas, la caída de los rindes y de las exportaciones hacen que productores medianos deban decidir si siembra maíz o soja y, por ejemplo, cuánto le cuesta un flete de 300 kilómetros hasta el puerto.

Los precios se derrumbaron y, aunque levantaron durante los últimos días, las cuatro semanas pasadas reflejaron pérdidas de 110 dólares por tonelada de la oleaginosa.

El maíz, mientras tanto, necesita del nitrógeno contenido en el fertilizante conocido como urea, que podría pasar de U$S 900 la tonelada a U$S 450 más IVA gracias a un acuerdo entre el gobierno y la empresa Profértil.

"¿Será verdad? Este precio debería verse ya en los mostradores y en las cooperativas", advertían varios. Desde Córdoba anunciaron que la campaña de maíz caerá 20%, verificándose la misma situación en otras regiones productivas.

Así las cosas, esas hectáreas pasarán a la soja. La respuesta es la misma en todo el país: siempre y cuando lleguen las lluvias de primavera, a fines de septiembre, y se termine una sequía de cinco meses que logró lo impensable: muerte de ganado en el norte bonaerense y que el trigo haya pasado de largo.

La falta de lluvias es un convidado de piedra para la agricultura argentina, según los especialistas, porque con poca cobertura y mucha erosión los dieciséis millones de hectáreas cultivables con soja no están en buenas condiciones para retener la humedad en el suelo.

Los ruralistas multiplicados en ferias, exposiciones, jornadas, encuentros, en estado de asamblea y movilización, decididos a marchar hacia el Congreso para exigir a los legisladores que avancen con los proyectos sobre agro, se observan a sí mismos con asombro. "Desapareció el `no te metás'' ", confiesan.

La intención gubernamental de calmar los ánimos con anuncios y medidas fue tildada como insuficiente por la asamblea gremial, que el sábado sesionó en Olavarría.

Días antes, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), que encabeza Ricardo Echegaray, había anunciado la liberación de 1.436.660 toneladas de trigo --que sería el stock del cereal en poder de los exportadores-- y otras disposiciones.

"No alcanza" fue la frase que se reiteró por todo el país. Como si fuera poco, el sector sojero afirma que el mundo demanda 22% más del producto argentino y otros alertan que dentro de cuatro años deberá importarse carne vacuna.

Matilde Fierro/NA

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