Estudian eliminar los superpoderes

La alternativa se evalúa en la Casa Rosada para dar "mayor institucionalidad".

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26deAgostode2008a las07:41

El impacto de la crisis después del conflicto con el campo obligó al Gobierno a redefinir algunas de sus más polémicas decisiones. De esta administración y de la anterior, que condujo Néstor Kirchner.

Esta vez, la presidenta Cristina Kirchner piensa evitar la utilización de los llamados superpoderes, la herramienta que le permite al jefe de Gabinete redistribuir partidas presupuestarias sin control del Congreso.

Con vistas al envío del presupuesto para el próximo año, que se presentará en poco más de 15 días, en la Casa Rosada se evalúan dos alternativas para mostrar a la jefa del Estado cumpliendo su promesa de darle a la administración nacional "mayor institucionalidad", tal como pregonó en la campaña.

Según anticipó a LA NACION una fuente oficial, para evitar una nueva polémica con los superpoderes, que todos los años es un debate caliente en el Parlamento, una de las posibilidades es que la Presidenta envíe al Congreso un proyecto para volver a modificar el artículo 37 de la ley de administración financiera, el mismo que cambió su marido y ex presidente en 2006 y que dio carácter permanente a la redistribución discrecional de partidas.

Con esa reforma, resistida por la oposición, el cambio en la ley 24.156 le dio al jefe de Gabinete facultades especiales para modificar las partidas del presupuesto a discreción como una herramienta de uso constante.

El artículo 37 reservaba al Congreso las decisiones que afectaban el monto total del presupuesto y del endeudamiento previsto, así como los cambios que implicaban incrementar los gastos corrientes en detrimento de los gastos de capital o de las ampliaciones financieras y los que implicaban un cambio en la distribución de las finalidades.

De hecho, con esa herramienta, Cristina Kirchner ya reasignó unos 3500 millones de pesos desde que comenzó su mandato, tal como publicó LA NACION. Si bien la Presidenta aclaró, y lo hizo en su primera conferencia de prensa, que para dar mayor institucionalidad no había firmado nunca un decreto de necesidad y urgencia (DNU), habitual instrumento usado por su marido, sí se sirvió de los superpoderes para modificar el destino de las partidas presupuestarias.

La segunda alternativa que se maneja en los despachos oficiales es que la ley continúe como está y que la Presidenta no use las decisiones administrativas, la herramienta que firma el jefe de Gabinete para redistribuir las partidas. Como en sus siete meses de gobierno ya las utilizó, el oficialismo argumenta que para evitarlas el próximo presupuesto deberá ser más acorde con "la realidad", en la voz de un funcionario, para evitar mover los montos ya presupuestados.

En los sucesivos presupuestos que Néstor Kirchner envió al Congreso se subestimó la recaudación y con los excedentes que resultaron después el Ejecutivo pudo ampliar y reasignar las partidas a su discrecionalidad.

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