Duro diagnóstico de la Bolsa sobre la situación económica

Para su presidente, no hay datos transparentes, credibilidad ni expectativas; pidió cambios.

29deAgostode2008a las07:31

El presidente de la Bolsa porteña, Adelmo Gabbi, reclamó ayer "correcciones" en el programa económico que sirvan para poner fin a la "crisis de confianza" que se generó, entre otras cosas, "por no tener datos transparentes" (en referencia a la manipulación de las estadísticas y a la virtual intervención gubernamental en el Instituto Nacional de Estadística y Censos, Indec).

"Los precios de nuestros activos [financieros] ya no describen el desempeño de las empresas o la evolución de la macroeconomía, sino la falta de credibilidad, de predictibilidad y de expectativas", agregó.

Gabbi expuso su crudo diagnóstico durante el acto realizado en el tradicional salón de la Bolsa de Comercio con el que la institución festejó, con más de 40 días de atraso, el 154° aniversario de su fundación. La dilación obedeció a la falta de respuesta que tuvo la invitación que desde esta entidad se había cursado oportunamente a la presidenta Cristina Kirchner (siguiendo una tradición a la que fue particularmente fiel su esposo, Néstor Kirchner) para que encabezara el acto inicialmente programado para el 10 de julio, en coincidencia con la fecha de la creación de la Bolsa, en 1854.

El desaire oficial obligó a las autoridades bursátiles a cambiar de planes. Ayer trocaron el tradicional acto con autoridades por "una fiesta para los socios" que incluyó una actuación del cantante Raúl Lavié. Y en ese marco casi gremial (no se detectó presencia de funcionarios), y presionado por el creciente descontento que muestran los operadores por la marcha descendente de los precios, fue que Gabbi lanzó sus críticas.

Su descripción de la situación económica fue dura, tanto que obligó a Gabbi (quien logró forjar una muy buena relación con el ex presidente Kirchner y con su ministro más influyente, Julio De Vido) a reconocer su cambio de posición.

Aplausos
"Si bien me tocó muchas veces desde este mismo estrado elogiar los importantes avances logrados en materia económica en los últimos años", es bueno reconocer que "hoy el mercado, con su categórico idioma de los precios, nos advierte que es hora de hacer correcciones", dijo, y despertó el primer aplauso cerrado de su auditorio.

Seguidamente calificó la actual situación como una "crisis de confianza" que se generó por "no tener datos transparentes". "La sola sospecha de que estamos ante un escenario ficticio puede provocar más daño que conocer la propia realidad", indicó, en referencia a la manipulación de las mediciones del Gobierno. Las definiciones de uno de los dirigentes empresariales que mejor habían sintonizado con la administración kirchnerista se sumaron así a las críticas que en los últimos días expresaron también el líder de los banqueros nacionales, Jorge Brito, y el presidente de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Lascurain, otrora incondicionales del Gobierno.

Empujados por una realidad que amenaza con complicarse, en los últimos días varios empresarios hicieron públicas sus diferencias con el kirchnerismo, poniendo fin a su ostensible silencio, que supo crecer de la mano de la fuerte recuperación de la economía argentina en los últimos cinco años. Ahora que la continuidad de ese ciclo se ve amenazada, las voces disidentes parecen multiplicarse.

Este distanciamiento entre los hombres de negocios y el Gobierno ya se había manifestado solapadamente cuando las entidades empresariales se negaron a suscribir el acuerdo del Bicentenario, que la administración Kirchner soñaba con tener sellado el 25 de mayo pasado, porque no incluía a los representantes del campo. Gabbi volvió ayer a abogar por ese acuerdo y pidió que no tuviera exclusiones. Luego desplegó la lista de reclamos de su sector:

  • Que la suspensión del encaje qu

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