Los fierros fueron el eje

Usuarios de todo el país participaron de Admite, en Zavalla, un evento único por sus características.

30deAgostode2008a las08:25

Aun en medio de la incertidumbre, se puede estimular la mística de un oficio y seguir apostando a la innovación tecnológica. Así lo demostraron el más de centenar de operarios de maquinaria agrícola que dedicaron esta semana a actualizar sus conocimientos teóricos y prácticos.

No es un dato menor que decenas de contratistas rurales, protagonistas indiscutidos de la modernización agropecuaria que vivió la Argentina en los últimos años, inviertan una semana de su tiempo con el objetivo de ser aún más eficientes de lo que ya son, ubicados en la vanguardia del mundo en su especialidad.

Un buen marco para mirar con fe hacia adelante es Admite (Adaptación en Maquinaria e Implementos Agrícolas de Alta Tecnología), un curso de capacitación para productores y contratistas rurales que arrancó el lunes y culminará hoy, sábado, en el predio de la Facultad de Ciencias Agrarias de Rosario (Ver Un ámbito...)

Organizado por la consultora de marketing agropecuario Abra, junto a Ferias y Exposiciones Argentinas, con el respaldo de Clarín Rural, Admite reunió a usuarios de maquinaria de todo el país que, tanto en las clases dentro de las carpas como en los ejercicios realizados en el parque de maquinaria, muestran un entusiasmo especial por aprender.

Por caso, Augusto Marti, de la bonaerense Lobería, destacó "el excelente nivel de los capacitadores, que nos hacen ver muchos detalles que en general no se tienen en cuenta".

La capacitación se dividió en tres módulos: siembra, cosecha y pulverización. Cada área temática insumió dos días, a jornada completa, entre las disertaciones y las charlas al lado de las maquinarias, para describir sus componentes, a campo. No se realizaron, esta vez, tareas dinámicas, debido a que el curso estaba programado para mayo pero debió suspenderse ante el conflicto por las retenciones móviles, y ahora no hay cultivos en pie. Por tal motivo se prevé que el año próximo, en una época más adecuada, Admite muestre aun mayor potencial.

Con todo, ya en esta primera edición, el nivel didáctico es uno de los puntos salientes. La presencia de cosechadoras, tractores, pulverizadoras, tolvas autodescargables y sembradoras, de distintos modelos y marcas, permite tener un panorama amplio para que los participantes observen las máquinas en grupos reducidos. Así, se logra la siempre buscada interacción expositor-participantes.

Los instructores saben aprovechar la situación. Apoyados en una solidez formativa elocuente, varios técnicos del INTA, de distintas estaciones experimentales (Castelar, Manfredi y Concepción del Uruguay) hicieron gala de un lenguaje llano, entendible para todos los participantes, que resaltaron la posibilidad de interpretar fácil los mecanismos y situaciones complejas. "Así las ideas llegan mejor", reconoció Jaime Mir, de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, que produce granos con su padre y sus hermanos y no sólo se instaló en Zavalla de lunes a sábado para "sacarles el jugo a las máquinas modernas", sino también para mejorar aspectos de la seguridad y prevención de accidentes. "Es que en las máquinas andamos mis hermanos y yo", explicó.

En todos los módulos se partió de los conceptos básicos sobre los tipos de modelos, como los diferentes sistemas de trilla de las cosechadoras, que Sergio Marinelli, contratista rural con base en Venado Tuerto, Santa Fe, describió con la claridad que brinda la experiencia de campo.

Eduardo Postacchini, del servicio técnico de Claas, destacó un criterio tan sencillo como efectivo: "Cuando regulen la máquina, háganlo de a una cosa por vez, porque si tocan todos los comandos después no se sabe cuál está funcionando bien y cuál no".

Uno de los que tomó nota muy atento fue el maquinista Carlos Daniel Castillo, que tiene a cargo las t

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