La campaña empieza con una carga pesada

El productor enfrenta la inminente siembra de granos gruesos con serias restricciones crediticias comerciales y bancarias, y con costos cada vez más elevados.

30deAgostode2008a las08:28

A sólo días de comenzar la campaña de granos gruesos, los productores se han quedado prácticamente sin financiamiento comercial y bancario, en un contexto en que los costos aumentaron sensiblemente, la grave sequía agobia y crece el malestar por la falta de políticas oficiales de incentivo. Los proveedores de insumos no se animan a vender sin el precio de referencia que les daban los negocios forward (que pactan directamente comprador y vendedor por fuera del mercado), hoy casi nulos por el desaliento que provocan las intervenciones oficiales. Por otro lado, con el alto costo del crédito bancario, nadie se atreve a tomar un compromiso de esa naturaleza. Así, la euforia del agro de principios de año quedó en el recuerdo. En el segundo trimestre de 2008, la caída de la inversión en herbicidas, fungicidas y fertilizantes fue de entre un 30 y un 40 por ciento respecto de igual período de 2007. Datos oficiales y privados coinciden en una disminución del área a sembrarse de maíz (muy onerosa en costos) que oscila entre el 5 y el 10 por ciento, lo que implica una superficie cultivada de entre 3,6 y 3,8 millones de hectáreas, según la Secretaría de Agricultura.

El economista jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Ernesto Ambrosetti, dijo que el sector agropecuario tiene grandes dificultades para tomar créditos para todo el paquete tecnológico, principalmente por "las altas tasas de interés bancarias, que en muchos casos superan el 20 por ciento y que no están acordes con la capacidad de repago de muchos productos, especialmente de las economías regionales".

Para Ambrosetti en este momento, ante la incertidumbre de los precios futuros y la fuerte intervención gubernamental en los mercados de leche, carnes o granos y de los cultivos industriales, "se hace muy difícil la evaluación para acceder a un crédito".

En una visión coincidente, Ricardo Negri, técnico del departamento de Investigación y Desarrollo de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), la cuestión del financiamiento para el productor es grave. "No está llegando y los plazos biológicos no esperan. No sólo son altas las tasas de las líneas de crédito bancario, sino que se ha reducido la financiación comercial de los proveedores de insumos ya que el riesgo es mayor al no haber contratos forward", señaló.

Según Negri, la caída en los montos de financiación se agrava con el aumento de los insumos. "Además, las limitaciones a las exportaciones de granos implica que no haya contratos de prefinanciación de exportaciones y con eso hay menos crédito", concluyó.

Dificultades
"La gran dificultad que los proveedores de insumos tienen para otorgar financiamiento a los productores para la venta de productos radica en la falta de precios de referencia a futuro. No se concretan contratos forward porque los mercados a futuro han sido afectados por las normas administrativas oficiales. En consecuencia se está impidiendo la venta garantizada con grano, modalidad conocida como plan canje, que era la base del crédito agropecuario", dijo a LA NACION Guillermo Cal, director ejecutivo de Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe). Según el ejecutivo, hoy todas las operaciones se están cerrando al contado.

¿Cómo se llegó a esta situación? Según el empresario hay una sumatoria de problemas: "Afectan la grave sequía, el malhumor de los productores (que derivó en el conflicto con el Gobierno) y la caída de los precios de las commodities ".

Para Cal "la euforia de marzo" terminó. "Se habla de que se va a sembrar hasta un 10 por ciento menos de maíz y esto está afectando la demanda de insumos, sobre todo en los más masivos como el caso del glifosato y los fer

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