Las condiciones agroclimáticas no mejoran

Las condiciones climáticas conspiran contra el trigo, afectan la decisión de siembra del maíz y mientras el Fenómeno La Niña se desvanece, las precipitaciones llegarán con cuentagotas, advierten expertos.

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01deSeptiembrede2008a las08:09

El pronóstico tan temido incluye a la vasta región dedicada a la agricultura en la Argentina que comprende el oeste bonaerense, casi toda la provincia de Córdoba, San Juan, la Rioja, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.
El resto podría recibir un aporte de hasta 10 milímetros si las condiciones que dan origen a la tradicional tormenta de Santa Rosa que se produce a partir del 30 de agosto, trae un aporte hídrico, que no será suficiente.
Ya existe una intención de retroceder en la siembra de maíz en un 30 por ciento, lo que lleva las esperanzas de productores a que esa superficie, al igual que la que dejó el trigo sin implantar, se convierta en soja de primera.
Según los análisis, la mayor parte del centro y el oeste del área agrícola corren el riesgo de ver demorada la llegada del muy necesario aporte de humedad que esperan sus suelos.

DISIPACIÓN DE LA NIÑA. “Aunque el episodio de “La Niña”, que afectó a la campaña agrícola 2007/2008, ya completó su disipación, la reactivación de las precipitaciones resulta sumamente lenta”, dice el informe semanal de la Bolsa de Cereales.
El alivio se demora para una gran parte del área agrícola nacional y nada garantiza que la soja pueda comenzar bien en octubre con estas perspectivas.

La tragedia agroclimática recrudeció ya que falta menos de una semana para que comience a sembrarse el maíz de la campaña 2008-2009, necesario para una rotación adecuada con la soja.

La investigadora del Conicet Silvia Díaz, quien integró el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático IPCC que ganó en 2007 el Premio Nobel de la Paz advirtió esta semana que el cambio climático puede ser catastrófico si la temperatura media global aumenta más de 2,5 grados.

El Instituto del Clima y Agua de Castelar (INTA) permitió que en algunos mapas se visualice la situación de las provincias que tuvieron nulo aporte de lluvias .
La sequía nacional es comparable a otras sucedidas a fines de la década del 80. El sector de agroclima del Servicio Meteorológico Nacional al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, explica que Chaco, Formosa, el noroeste cordobés, el este de Santiago del Estero recibieron entre un 20 y 30 por ciento de las precipitaciones promedio.

La provincia de Córdoba fue abastecida de granizo, heladas e importantes focos de incendios de pastizales, muchos ocultos a la difusión pública para no alarmar.
La amplitud térmica, vientos y falta de agua dejaron a los trigos débiles y amarillos en algunas zonas de la provincia donde la siembra ya había caído un 40 por ciento y en otras disminuyó en un 40 por ciento las posibilidades forrajeras de tambos y campos ganaderos.

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