Cuando vender la tierra es el peor negocio

La tierra es fuerte de insumos, base de alimentos y energía en un mundo con una oferta limitada de espacio y un crecimiento exponencial de población, por eso los capitales locales e internacionales están tratando de comprar terrenos.

04deSeptiembrede2008a las13:23

Heredaste unas 500 hectáreas agrícolas localizadas en el sur de Santa Fe. Viene alguien y te propone comprarlas a un precio de 11.500 dólares/ha. Son 5,75 millones de dólares (antes de impuestos y comisiones). Lo primero que seguramente te viene a la cabeza son todas las cosas que podrías comprar o hacer con ese dinero.

Vamos a suponer ahora que estás jugando un juego de mesa llamado “ultra largo plazo”, en el cual todo lo que hagas, además de cubrir tus propias expectativas –claro– debe también enfocarse en el bienestar de tus tataranietos.

En ese caso, la pregunta correcta es en qué se deberían transformar los dólares para generar un bien que acreciente o al menos conserve su valor generación tras generación. Mientras pensás la respuesta, vamos a repasar algunos datos.

Según estimaciones de US Census Bureau, la población mundial actual es de 6.720 millones de personas y para 2030 se proyecta en 8.373 millones de habitantes; en 2050 la estimación es de 9.538 millones de personas. Se supone que toda esta gente va a tener que vivir en alguna parte del planeta, lo que podría generar una disminución de la disponibilidad de tierras productivas.