Se preparan aumentos en las tarifas

Será otra señal de la Casa Rosada a los inversores para garantizar el orden de las cuentas públicas.

05deSeptiembrede2008a las07:43

Tras el pago al contado de la deuda con el Club de París con reservas del Banco Central, el gobierno de Cristina Kirchner planea enviar en las próximas semanas una nueva señal a los inversores para garantizar el orden de las cuentas públicas: se preparan así aumentos en tarifas en gas, energía eléctrica y rebajas de subsidios.

"No están todavía definidos los plazos. Pero ése es el rumbo", dijo ayer a LA NACION una alta fuente oficial. "Con ello se procura marcar un cambio de tendencia en el gasto", agregó.

Con estas medidas el Gobierno buscará desacelerar el gasto en subsidios que el Estado destina a mantener las tarifas congeladas para no pagar un costo político entre los consumidores domiciliarios. Una suba de tarifas, por ende, permitiría al fisco reducir subsidios o, al menos, no aumentarlos.

Esa señal de moderación en las cuentas públicas es impulsada en Balcarce 50 por el jefe del Gabinete, Sergio Massa, y por el ministro de Economía, Carlos Fernández, según pudo saber LA NACION.

Por ahora, tienen el apoyo de la Presidenta. El objetivo es lograr que el gasto público aumente a un menor ritmo que la suba de los ingresos. Si se logra esa meta, desde la Casa Rosada se daría la señal de que se mantendrá alto el superávit fiscal, y que alcanzará para cumplir con los vencimientos de la deuda pública, no sólo en 2008 sino también en 2009.

En Balcarce 50 aseguran que ese objetivo está garantizado. Sin embargo, los operadores financieros abrigan fuertes incertidumbres acerca de las cuentas públicas y de la capacidad de pago del Tesoro, por lo cual asoma el fantasma del default.

Esa desconfianza se mantuvo hasta ayer. Los mercados financieros sufrieron caídas los dos días posteriores al anuncio de Cristina Kirchner de que se le pagará al Club de París una deuda vencida de 6706 millones de dólares, para lo cual se usarán las reservas del Banco Central.

De hecho, en la jornada de ayer el riesgo país superó los 700 puntos, los bonos cayeron un 1 por ciento en promedio y la Bolsa también sufrió una importante pérdida (sobre lo que se informa en la sección Economía).

Entre los operadores se observó con preocupación la continuidad de la política económica en general: el rechazo de un monitoreo del Fondo Monetario Internacional (FMI), el uso de reservas del Banco Central y las objeciones legales para pagar deudas, las dificultades de caja, la eventual caída de ingresos por la baja de los precios internacionales de las materias primas y las mediciones cuestionadas de la inflación.

El primer gesto para disipar las dudas sobre la voluntad y capacidad de pago del Gobierno fue la recompra de bonos públicos para sostener su cotización, que se había desplomado hace casi un mes. La segunda señal fue el anuncio, el martes último, del pago al Club de París.

Próximo paso
Un próximo paso sería el aumento de tarifas. El incremento más urgente sería el de los valores del gas, que rondaría entre el 15 y 20% para todos los consumidores domiciliarios, comercios e industrias.

El primer antecedente fue el aumento de entre 10 y 30% de las tarifas de energía eléctrica, aplicado hace un mes para los mismos usuarios a los que se les aplicará la suba en gas. Incluso, en la Casa Rosada aseguran que habrá un segundo aumento en luz, pero para el sector mayorista, aunque no se dieron mayores precisiones.

Todo este esquema se estudia en el nivel técnico en el Ministerio de Planificación, que dirige Julio De Vido. Esa cartera sufre en carne propia las dificultades de caja de la Nacion, por cuanto se vio obligada a postergar muchos gastos en obras públicas, hoy paralizadas -entre ellos, viviendas e infraestructura ferroviaria-, y se hizo cargo de la operatividad de Aerolíneas Argentinas y

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