Comercio y compra de aviones, en la agenda de Cristina y Lula

Se reunirán hoy a solas y, luego, firmarán un acta-acuerdo en el que, entre otras cosas, se suprimen las transacciones bilaterales en dólares y se pasa al real y al peso. También Argentina compraría 26 aviones de Embraer para Aerolíneas.

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08deSeptiembrede2008a las08:06

La eliminación del dólar en las operaciones comerciales bilaterales y la voluntad del Gobierno argentino de comprar aviones brasileños para Aerolíneas parecen ser los puntos principales del acuerdo que firmarán hoy aquí Cristina Kirchner y Lula da Silva, en un encuentro pensado para resaltar el buen momento que atraviesa la relación entre los dos países.

El canciller Jorge Taiana confirmó ayer que Cristina y Lula anunciarán oficialmente que el peso y el real reemplazarán al dólar en las transacciones entre la Argentina y Brasil. "Esto abaratará y facilitará el acceso al comercio exterior de las pequeñas y medianas empresas", se entusiasmó el canciller.

Y el ministro de Planificación, Julio De Vido, -antes de subirse a la cinta del gimnasio del hotel a hacer ejercicio- ratificó el interés del Gobierno por adquirir, en un plazo de tres años, unos 26 aviones C90 de la empresa brasileña Embraer para reequipar Areolíneas Argentinas, en pleno proceso de reestatización. Como parte de esa negociación, Embraer se instalaría en Córdoba para fabricar partes de sus aviones.

Taiana y De Vido acompañan a la Presidenta en su primera visita de Estado a Brasil y sufrieron ayer junto a ella el calor durante el desfile por el Día de la Independencia al que Cristina fue invitada por Lula como "huésped de honor". "Desfilaron los 180 millones", bromeó el canciller en relación a la cantidad de habitantes de Brasil y a la extensión del desfile.

Ayer se sumaron a la delegación argentina el jefe de gabinete, Sergio Massa, los ministros de Economía, Carlos Fernández, y de Defensa, Nilda Garré, y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Toda una señal de la importancia que busca darle el Gobierno argentino al encuentro de hoy con el presidente de Brasil.

Sucede que tras los tironeos por la provisión de gas boliviano y el cruce de reproches por el fracaso de la Ronda de Doha, Cristina y Lula hacen esfuerzos por mostrar que los altibajos de la relación quedaron atrás y la Argentina y Brasil están decididos a consolidar su sociedad. Quedó claro en el discurso que pronunció la Presidenta el sábado en Recife -donde se cansó de repetir la necesidad de avanzar en la "integración"-- y en las declaraciones de Lula en la entrevista exclusiva que le dio ayer a Clarín, donde aseguró que "no hay ninguna posibilidad de que Brasil se juegue solo".

El anuncio del Gobierno argentino de la cancelación de la deuda con el Club de París fue celebrado por el propio Lula.

Los presidentes intentarán traducir hoy esa sintonía en acuerdos concretos. El anuncio de una línea de crédito entre el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDS) y los argentinos Banco Nación y Banco de Inversión y Comercio Exterior para financiar proyectos de integración productiva, y -en relación directa por la cuestión del financiamiento-- los avances en la licitación de la central hidroeléctrica binacional de Garabí, también integrarán el documento final del encuentro.

Otros temas, como la creación de una empresa conjunta de enriquecimiento de uranio, el mejoramiento de los pasos fronterizos o el acuerdo para la construcción de buques de Petrobras marchan a paso mucho más lento. Mucho más rápido avanzan las obras de la nueva embajada argentina en Brasil que ayer pasó ver la Presidenta antes de ir a almorzar a la residencia del embajador, Juan Pablo Lohlé.

"Estoy muy cansada", dijo Cristina al regresar al hotel, y no volvió a salir. Hoy la espera la cita con Lula.

Por Mariano Thieberger.

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