El crecimiento sigue, pero la desconfianza le pone un techo a la fiesta del consumo

Tensiones salariales, fiscales y un cambio en los hábitos de los consumidores, más selectivos y más conservadores a la hora de gastar, ponen freno a un ícono de la era K.

11deSeptiembrede2008a las07:32

Se acabó la fiesta de consumo que el país vivió hasta el 2007 y ahora se inicia un ciclo de crecimiento más moderado y selectivo como consecuencia de las preocupaciones que empresas y clientes tienen por la evolución de la inflación, los costos, la incertidumbre política, la injerencia estatal, el encarecimiento del crédito y la capacidad del país para atraer inversiones.

Esta frase resume la postura que los ejecutivos del sector de consumo masivo dejaron a modo de conclusión al término del panel que abrió “El Encuentro de los Líderes”, evento organizado ayer por El Cronista Comercial y la revista Apertura.

La jornada tuvo un sello distintivo: el nivel de los participantes. Reconocidos hombres de negocios, banqueros, analistas y académicos, ofrecieron su visión sobre el horizonte de corto y mediano plazo que ofrece hoy la Argentina (ver páginas 18 a 21). En el auditorio de La Rural, un promedio de 400 asistentes siguió con atención las exposiciones a lo largo de todo el día, que también fueron transmitidas en forma simultánea a través de Cronista.com.

Desconfianza

Si bien aclararon que sus empresas siguen ganando dinero, que agosto fue un buen mes en términos de venta y que estiman que la economía seguirá por el carril del crecimiento, advirtieron que los nubarrones futuros tienen que ver con la desconfianza de la población, sensibilizada tras la crisis del campo, y con una fuerte presión de costos crecientes sobre los ingresos de las compañías.

“La confianza de los consumidores está en el mismo nivel del 2001 cuando había desempleo, inestabilidad económica y problemas políticos y no crecimiento como el que hay hoy”, sostuvo Enrique Oliveto, CEO de la consultora CCR.

Para el analista, “la fiesta de consumo que la sociedad disfrutó hasta el año pasado, va a dejar paso a una mayor selectividad a la hora de las compras”.

Por este motivo, estimó que este año la economía terminará con un crecimiento del 6,3%, mientras que el 2009 bajará al 4,5% y para el 2010 y 2011 se escalonará en parámetros cercanos a 4% y 3%, respectivamente.

También le puso cifras al mercado de consumo actual que, según sus cálculos, es de u$s 45.000 millones, la misma cifra que alcanzó en 1994, el nivel más alto de la década pasada.

“Es dramático que estemos en los mismos parámetros del 94”, advirtió Pablo Devoto, presidente de Nestlé Argentina, para quien el mayor problema pasa por mantener los niveles de competitividad. “Hay diferencias entre invertir para mantener una cuota de mercado y otra para abrir una nueva fábrica. Nadie deja de pensar en la primera, pero para la segunda opción se necesitan mejores condiciones que las actuales”, explicó. Es decir, para el CEO de Nestlé la clave está en saber si el país tiene capacidad de atraer inversiones que generen mayor producción, mas allá del nivel de tipo de cambio. “No es un problema de dólar alto. Están los costos y saber si podemos proyectar a largo plazo sin que se cambien las reglas”, aseguró.

En este sentido, Maragareth Henriquez, CEO de Bodegas Chandon, sostuvo que “el crecimiento debe estar acompañado de inversiones en infraestructura para que no haya inflación”. Para la ejecutiva, el actual nivel de inversión “no es suficiente”. Pero consideró que para que lo sea, “hay que crear las condiciones, mostrar que el país tiene un plan para atraer inversiones”.

Una frase que referencia al rol del Estado y la injerencia del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a través de los controles de precios.

“El problema se resuelve con más mercado, con más apertura, creyendo en la ley

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