En Laguna de la Vaca, el encierro le hizo bien a la producción de leche

El tambo de Las Varillas, con un aumento de la carga, logró casi duplicar la producción por hectárea.

12deSeptiembrede2008a las07:33

Las Varillas. En momentos en que la producción de leche se ha convertido para sus precursores más en un desafío que en un negocio con rentabilidad, en el establecimiento Laguna de la Vaca, la familia Truccone logró sustituir al reto por una actividad con números positivos.

En tiempos en que la caída de la producción es un denominador común para la mayoría de los bretes, el tambo próximo a Las Varillas se asemeja a una mosca blanca en la leche. En el último año y medio logró casi duplicar la producción de materia prima por hectárea y elevó la productividad promedio por vaca un 38 por ciento.

La receta fue poner en marcha un esquema de intensificación que tiene al corral seco como la instalación elegida para el suministro del alimento.

La migración del esquema pastoril a uno con características de confinamiento comenzó a tomar fuerza dos años, con la decisión de sus propietarios de recortar el área lechera y dedicársela a la agricultura. De la superficie inicial de 260 hectáreas, el tambo trabaja hoy con 130: seis hectáreas ocupan los corrales, 70 hectáreas el silaje de maíz y 50 el de alfalfa. El resto pasó a integrar el modelo de 400 hectáreas agrícolas que trabaja la empresa. Hoy, con 151 vacas, el establecimiento maneja una producción diaria promedio de 3.600 litros que vende a una empresa de la región.

"Es una de las tantas alternativas que hoy se pueden ver a la hora de intensificar el tambo", explicó Mariano Truccone a La Voz del Campo.

El prolijo y eficiente tambo familiar integró el miércoles una de las cinco paradas que incluyó el primer recorrido del Tour Lechero Córdoba 2008, organizado por la empresa Todo Agro de Villa María, y del que participaron más de 50 productores y técnicos.

Leche a corral. Con la determinación adoptada de encerrar las vacas, y luego de analizar varias opciones y visitas diferentes opciones, el esquema de corral seco era el que más se ajustaba al planteo en Laguna de la Vaca.

"Las opciones estaban entre un corral seco o un esquema más americano (tipo free-stal), que para el caso nuestro era demasiada inversión y no estábamos seguro sobre su operatividad. Ya veníamos trabajando con algo de encierre pero no los 365 días del año. Por eso se eligió esta alternativa que se adaptara a la economía nuestra y muy práctico para su manejo", justificó Truccone.

Sobre una superficie de seis hectáreas se levantan los corrales que albergan a la totalidad de los vientres divididos en tres rodeo: el de punta, con animales que aportan un producción diaria de más de 20 litros de leche por día; el de cola, para las vacas que brindan menos de 20 litros; y uno de vaquillonas.

Las instalaciones ocupan alrededor de 14 mil metros cuadrados. "Equivale a 58 metros cuadrados por vaca", graficó Hernán Re, coordinador técnico del Tour. El espacio está dentro de las pautas de diseño que aconsejan los técnicos del Inta Rafaela (ver más información en página 4).

Para su construcción, orientada norte a sur y con una pendiente de uno por ciento para facilitar el drenaje de los efluentes, se movilizaron más 30 mil metros cúbicos de tierra. Completan la edificación una plataforma de cemento ubicada por detrás del comedero, de cuatro metros de ancho por 15 de espesor que se extiende a todo lo largo del corral. Su construcción no es caprichosa. "La mayor cantidad de bosta se acumula en esa superficie y facilita la limpieza", admitió Ré. Un cordón de 30 centímetros de altura separa al comedero de la platea sobre la cual se ubica la vaca.

En el interior de los corrales, una estructura de columnas de hormigón y de chapa de zinc reemplazan con mayor categoría a la media sombra que se aconseja ubicar para proteger a los animal

Temas en esta nota

    Cargando...