Los efectos de la sequía están por venir - Por Ignacio Iriarte (*)

Si bien por ahora se mantiene la oferta de hacienda, con el correr de las semanas se achicará el "stock".

Por
12deSeptiembrede2008a las07:34

La terrible seca y la liquidación en curso mantienen la oferta ganadera más alta de lo esperado a principios de setiembre.

Todos los operadores coinciden en que esta sobreoferta se cortará abruptamente apenas llueva en forma abundante y generalizada.

Pero nadie se pone de acuerdo sobre qué hará el Gobierno cuando ello suceda.

Los exportadores advierten que todavía están gozando, de manera sospechosa, de una oferta de novillos, que cuanto más abunde ahora más faltará más adelante. Y temen que si el faltante de hacienda o la suba del precio del ganado se acentúan el Gobierno corte la exportación del todo.

Mientras tanto, sigue el efecto "puerta 12" de la hacienda de feedlot, cuya abundante oferta supera a la demanda por este tipo de categoría.

Efectos
La seca en curso tendría tres consecuencias.

En lo inmediato. Mantiene alta la oferta porque obliga a vender mucha vaca (antes que se muera) y mucho novillo, que no tiene pasto y cuyo costo de suplementación es sideral, y sin ningún incentivo para el productor a agregarle kilos.

En el mediano plazo. La seca causaría un impacto muy fuerte sobre el nivel de preñez que se puede esperar para la próxima temporada de servicio.

De manera muy conservadora, y dada la extensión y gravedad de la seca en las zonas de cría, puede estimarse que nacerán el año próximo entre medio millón y un millón de terneros menos, en parte porque recibirán servicio menos vacas, y en parte porque ya hay zonas donde el daño parece irreversible. Después de la seca de 2003, que fue menos grave y extendida que la actual, se encontraron 400 mil terneros menos que el año anterior y 785 mil terneros menos que en 2004.

De largo plazo. Es la aceleración del proceso de liquidación, porque a la caída de existencias derivada de la liquidación en curso (agravada por la falta de campo) se le agrega la mortandad, que si bien creemos que no llega hasta ahora a las 700 mil cabezas como periodísticamente se difunde, estaría hoy en un piso de 400 mil cabezas adultas.

Semana a semana, esta seca acelera la caída del stock, que hasta acá era moderada, de entre dos y 2,5 por ciento anual. Y anticipa, en una medida difícil de estimar, el momento en que se interrumpa esta sobreoferta, tan funcional al cuidado "de la mesa de los argentinos" que el Gobierno lleva a cabo. Habría así dos efectos: uno, el aceleramiento de la liquidación ganadera, y otro, la gestación de una camada de terneros y terneras para el 2009 bien inferior a lo habitual.

En julio, con una faena de 1,33 millones de cabezas, y una exportación de sólo 35 mil toneladas, el consumo per cápita habría rozado los 80 kilos. Estos datos confirman que más que permitir la exportación "una vez que el mercado esté razonablemente abastecido", lo que al gobierno le interesa es que el precio de la carne al mostrador baje, al costo que sea, como uno de los pocas acciones posibles para morigerar una inflación que parece salirse de control.

(*) Analista del mercado ganadero y de carnes.

Temas en esta nota

    Cargando...