¿Hacer terneros ya no es más rentable?

Un informe de AACREA advierte que la crisis en la producción de terneros se extenderá a los otros eslabones.

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13deSeptiembrede2008a las08:33

Los números del negocio de la cría vacuna reflejan un serio problema para toda la ganadería argentina. Actualmente, producir un ternero en nuestro país cuesta 3,7 $/kg, y el precio de venta es de 3,4 $/kg. Esto quiere decir que los productores de terneros no obtienen rentabilidad y no existen incentivos para una actividad que representa el primer eslabón de la cadena cárnica. La matriz productiva de la ganadería esta comprometida. Así lo sostiene un informe difundido por AACREA esta semana.

Las causas de esta ecuación negativa deben buscarse, entre otras variables, en el aumento de los costos de producción, que siguen la tendencia inflacionaria real de la Argentina, dice el informe, que puntualiza, entre otros puntos, los que siguen.

El principal costo de la cría vacuna es la alimentación. La implantación de pasturas se hizo más costosa en los últimos años por la suba del precio de los fertilizantes y las semillas. Los altos valores internacionales de la carne generaron un auge de la ganadería que ha impulsado un aumento de los precios en dólares de las semillas forrajeras. La suplementación también se ha encarecido considerablemente en los últimos tiempos debido al aumento en el precio del maíz y de los concentrados proteicos, fundamentales en todas las zonas semiáridas o de marcada producción estival, como el norte argentino. Además, los salarios, los impuestos provinciales y municipales, los productos veterinarios, el combustible y los fletes apuntalan este aumento en los costos de la cría vacuna. Frente a esta situación, el precio de venta actual del ternero es apenas 20 centavos por kilo superior al de 2005, sostiene AACREA.

Por otro lado, algunas de las alternativas del negocio de la cría también se ven complicadas, agravando la situación de los productores. La elevación del peso límite para la faena hace que prácticamente no sea viable la venta de terneros "bolita" para el consumo. Llevar un ternero al peso requerido hoy en día para la faena implica una inversión de tiempo y dinero del que el criador no dispone. Además, la restricción a las exportaciones de carne reduce la demanda de las vacas de rechazo (aquellas que no quedaron preñadas y que son engordadas para consumo). Es decir que las exportaciones se vuelcan al novillo y se alejan de los mercados de vacas. Ante esta incómoda situación, las vacas están siendo liquidadas en la región pampeana, dice el informe.

El desaliento de los criadores no quedará sólo en sus campos sino que su efecto se trasladará a la cadena de ganados y carnes, al disminuir la oferta de terneros para engordar y, consecuentemente, la disponibilidad de carne para el consumidor.

 

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