La crisis del campo dejó la peor fuga de capitales desde 2001

Afectó también el superávit externo.

Por
20deSeptiembrede2008a las04:13

La Argentina sufrió, durante el conflicto entre el campo y el Gobierno, la peor fuga de capitales desde 2001. El dato surge del balance de pagos del segundo trimestre, que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y que además muestra una inversión extranjera estable y un alicaído superávit de cuenta corriente debido a la pelea entre los productores agropecuarios y el Gobierno por las retenciones móviles.

La tormenta perfecta que creó esa pelea, la crisis financiera global y la incertidumbre acerca del rumbo del Gobierno y su política económica generaron un clima de desconfianza que llevó a miles de ahorristas a refugiarse en el dólar y alentó a los inversores externos a desprenderse de los activos locales.

El informe arrojó, con todo, un dato positivo: la inversión extranjera directa (IED) se mantuvo estable durante el conflicto rural. Así, el primer semestre cerró con un aumento del 64,3% respecto del mismo período del año anterior. Entre enero y junio, se invirtieron US$ 3659 millones.

El contexto financiero fue mucho menos feliz. A la fuga de US$ 4320 millones que había concretado el sector privado no financiero durante el segundo semestre de 2007, que se había revertido parcialmente en el primer trimestre, se le sumó otra más severa entre abril y junio, que alcanzó los US$ 5011 millones entre abril y junio. La última vez que el país vivió una sangría semejante fue en el segundo trimestre de 2002, según las cifras del balance de pagos.

Estos números incluyen los pocos ingresos de divisas al país. Si se toma sólo la liquidación de activos, o salida de capitales, el monto asciende a US$ 5500 millones, y fue el mayor desde el tercer trimestre de 2001. De ese monto, casi 2000 millones correspondieron a las ventas de títulos públicos. Hay que remontarse hasta el segundo trimestre de 2000 para hallar un monto mayor.

Claro que, en ambas fechas, la fuga de capitales era un fenómeno instalado desde hacía ya años en el contexto de la peor crisis económica de la historia argentina. Ahora estuvo vinculada más con la crisis política que desató el conflicto con el campo, la desconfianza que generaron otras decisiones del Gobierno -como la manipulación de la inflación- y la crisis financiera global, que relegaron a un segundo plano los buenos indicadores que aún muestra la economía.

Fuentes oficiales afirmaron que, por lo menos hasta el tembladeral global que arreció esta semana, la fuga de capitales había menguado.

Se debilitó un "gemelo"
El conflicto con el campo tuvo un impacto adicional al financiero. Por los sucesivos paros de los productores y el freno a las exportaciones de granos, el ahorro de cuenta corriente -uno de los llamados superávits "gemelos"- cayó un 62% entre el segundo trimestre de este año y el mismo período de 2007. Se ubicó en US$ 894 millones y ascendió a 2283 millones en el semestre, un 32,3% inferior al del mismo período del año anterior. Influyó también una leve alza del déficit en el comercio exterior de servicios y en el egreso neto de rentas de la inversión, en parte por la mejora en las ganancias de las multinacionales radicadas en el país.

El superávit en cuenta corriente es una de las joyas que al Gobierno le gusta exhibir: provee los dólares necesarios para hacer frente a los compromisos de la deuda pública y a las compras de insumos y otros bienes del exterior.

Temas en esta nota

    Cargando...