Entre precios y futuros, se espera un milagro climático

La oscilación de los precios de los commodities agrícolas ocupa la atención de los productores, quienes aguardan algún milagro climático para volver a pensar si aún podrán diversificar, o apostarán todo a la soja.

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22deSeptiembrede2008a las07:18

Con el 35 por ciento de retenciones a la soja no les alcanzará a los arrendatarios para cerrar los números y los propietarios medianos pasarán raspando”, fue una de las conclusiones de los especialistas.
Aún cuando Estados Unidos anunció un plan de salvataje financiero, los salpicones de la crisis internacional acentuaron los riegos.

La soja se planchó entre unos 825 y 850 pesos la tonelada (deducidas las retenciones), mientras los precios buscan pisos más bajos. El trigo se negoció con pocas operaciones a 580 pesos y el precio post cosecha es de un futuro famélico: 174 dólares para enero de 2009.

Fuentes financieras consultadas por la agencia NA coincidieron con el economista Carlos Melconian, quien plantea un futuro recesivo.

El milagro climático tiene que ser de tal magnitud que las lluvias alcancen para que el trigo no perezca (las heladas sean leves y oportunas) y la soja pueda ser implantada un 5 por ciento más que el año pasado.

Si las cosas siguen así, la recesión tendrá el color de casi 8 mil millones de dólares menos entre ingresos de divisas y retenciones.

Los otros granos también cayeron en el torbellino: el girasol disponible se ubicó 785 pesos o 250 dólares la tonelada, y por el maíz se pagó hasta 410 pesos disponible.
El consultor Sebastián Villela advirtió que era mejor retener los granos sin transformarlos en moneda corriente y que se venda solo para pagar los insumos y obligaciones.

Mientras se acerca el 96 Congreso Anual de Federación Agraria y a reunión prevista de la Mesa de Enlace con el Secretario de Agricultura de la Nación, Carlos Cheppi, la lucha agraria se enfoca en lograr que deroguen los superpoderes y una reestructuración impositiva.
Todavía no hay fuerza para la protesta, confió un dirigente.

En un parador de servicio, en Bell Ville (Córdoba), a la madrugada tres contratistas rurales compartían los pronósticos económicos y climáticos. “Tengo en venta el tractor y la cosechadora, si obtengo un mínimo vendo”, decía uno, mientras otro movía la cabeza y comentaba que está “todo amarillo y secándose”.

Los informes oficiales y privados definen la situación del trigo como crítico ya que “las disminuciones en rinde y las superficies cosechables se agudizan de manera paulatina”.
Solamente se salva hasta el momento el sudeste de la provincia de Buenos Aires, que está fértil, con el trigo en macollaje y bien verde.
El informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos bajó el pronóstico a 12.4 millones de toneladas de cosecha argentina ante una reducción en ciernes del 25 por ciento de superficie sembrada sobre el trigo.
Las hectáreas de maíz también se contrajeron. Sólo se sembraron unas 100 mil hectáreas de las 2.5 millones previstas.

El especialista del INTA Castelar, Gustavo Moscatelli, había advertido que la vulnerabilidad de la producción triguera en la región centro estaba limitada por factores “hídricos y nutricionales”, es decir la sequía y la no aplicación de fertilizantes que marcaron esta campaña.

Por Matilde Fierro.

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