Todavía queda una batalla: el mercado está atado al debate político del plan

El “plan Paulson“ devolvió la confianza sobre el sistema financiero, pero los analistas dudan de sus efectos para evitar una desaceleración en la economía de EE.UU.

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22deSeptiembrede2008a las07:44

Los mercados festejaron la intención y esta semana darán su diagnóstico sobre los detalles. El plan de rescate de u$s700.000 millones que el Gobierno de EE.UU. anunció para las deudas incobrables de compañías financieras sirvió para que los mercados recuperaran todo lo perdido en los días siguientes a la histórica quiebra de Lehman Brothers. Pero ahora tendrá su prueba de fuego en el tratamiento que le dé el Congreso, y en las implicancias que pueda tener no sólo sobre el sector financiero, sino también sobre la economía real. El plan, de apenas dos páginas y media, contempla, por ejemplo, la posibilidad de que el gobierno norteamericano contrate a portfolio managers para que revean la compra de los activos de mala calidad, y al mismo tiempo otorga al Tesoro inmunidad legal para llevar a cabo el proceso.

“Creo que mucha euforia de la que vimos va a desaparecer. Quizá no el lunes, pero sí entrada la semana pueda haber reacciones a la baja. Y en algún momento vamos a volver a niveles más bajos de los que se registraron después de la quiebra de Lehman”, advirtió a El Cronista un analista en Nueva York. Habrá que ver qué queda de la reacción violenta e instantánea que mostró Wall Street el último viernes, tras el mega-anuncio del secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson. Por lo pronto, ya fue bien recibida su “intencionalidad”.

Fue el propio presidente, George Bush, el que dio las evidencias: “La intervención no sólo está justificada; es esencial”. El plan tendrá un costo de hasta u$s 700.000 millones para Estados Unidos, con lo que ascendería ya a u$s 1,2 billones lo destinado por el fisco y la Fed para paliar la crisis financiera.

Sin embargo, la buena salud de los mercados globales quedará esta semana sujeta al “visto bueno” de la clase política norteamericana.“Existe aún el potencial de una oposición en el Congreso, porque se considera que esto es una medida intervencionista, que se contrapone a la disposición conservadora. En los mercados, todavía queda una batalla: estamos atados al debate político”, consideró otro analista de Wall Street. El fin de semana, el senador por Nueva York Charles Schumer, un miembro de la conducción demócrata, advirtió que los demócratas no cargarán el proyecto con numerosas provisiones ajenas y adelantó que probablemente se impulsará por separado otra medida para incentivar la economía.

También habrá que esperar ver qué tantos efectos traerá la novedad sobre la economía real. Se teme que el plan sólo pueda servir para prevenir el anunciado colapso financiero, pero no tanto para combatir la desaceleración en la actividad. Pero, para los analistas, hubo algunos buenos signos en los mercados globales: por ejemplo, el hecho de que el viernes el petróleo haya perforado la barrera de los u$s 100, ante las expectativas de que no mermará significativamente el crecimiento de Estados Unidos. Sólo en esa jornada, el WTI se disparó 6% hasta los u$s 104.

El otro dato que da motivos para entusiasmarse esta semana es la prohibición que determinó, por diez días, la comisión del mercado de valores de la Bolsa (la SEC, por sus siglas en inglés) sobre las operaciones de ventas al descubierto en 801 títulos. La medida terminará con las especulaciones de corto plazo que, aparentemente, permitían a los brokers sacar provecho de la alta sensibilidad de las compañías financieras en problemas, difundiendo rumores sobre acciones que ya habían vendido pero que aún no les pertenecían.

Por Ignacio Olivera Doll.

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