Comienza a desacelerarse la inflación en varias provincias

Entre junio y agosto, la suba interanual perdió hasta 10 puntos según el distrito.

24deSeptiembrede2008a las07:37

El segundo cuatrimestre del año cerró con índices que muestran signos de desaceleración de la inflación en varias provincias argentinas.

Los especialistas señalaron el fenómeno como un efecto del enfriamiento que empezó a registrarse en vastos sectores de la economía del país, aunque también estaría relacionado con la caída del precio internacional de las commodities y con la baja del tipo de cambio nominal.

Así, el índice de precios al consumidor (IPC) que difundió ayer la provincia de San Luis -y que varios analistas han tomado como referencia desde la intervención del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)- arrojó para agosto una suba del 0,8% sobre el indicador de julio, y del 22,1% respecto de 12 meses atrás. Aunque esta suba interanual es muy superior al 9% que reconoce el gobierno nacional, muestra una desaceleración constante frente a las cifras de los meses anteriores: en abril, la inflación interanual de esa provincia era del 29,2%; en mayo bajó al 26,8%; en junio al 26,6%, y en julio al 25,1 por ciento.

Este proceso se repite en casi todas las provincias que difunden índices propios. El descenso más pronunciado fue el de Río Negro, que en junio calculaba una inflación del 34,9% y en agosto estimó casi diez puntos menos: 25,1%. Movimientos similares se produjeron también en las estadísticas elaboradas por Misiones, Neuquén, La Pampa, Salta y Tierra del Fuego (tanto para Río Grande como para Ushuaia).

En Mendoza, la desaceleración se viene produciendo desde fines del año pasado, pero en este caso debe aclararse que su dirección de estadísticas pasó a ser controlada directamente por el Indec, al punto de que es la única provincia cuyo IPC se publica en la página de Internet del organismo que controla políticamente el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

La única excepción ha sido la de la provincia de Santa Fe -que tiene tasas anuales de inflación muy por debajo del promedio provincial-, donde la suba interanual de precios pasó de 21,1% en mayo y en junio a 21,7% en julio (los datos de agosto aún no se conocen).

La tendencia se confirma en cambio en San Luis. "En nuestra provincia la inflación ha bajado fundamentalmente en el segundo cuatrimestre, del 11% en 2007 al 5% este año; pero si tomás los primeros ocho meses de cada año todavía sigue habiendo más inflación ahora que antes", dijo a LA NACION Adrián Garraza, director provincial de Estadística y Censos de San Luis. En su opinión, esta desaceleración está relacionada con el "enfriamiento importante de la economía" en el último tiempo.

En el caso de San Luis, es muy sintomático el comportamiento del rubro Alimentos y Bebidas (el de mayor peso en el IPC): mientras en agosto fue el que registró la suba mensual más baja (0,1%), en la comparación interanual se muestra como el de mayor inflación (22%). "Aquí hubo una baja de aceites y carnes durante el mes pasado que ayudó a que casi no creciera este rubro", dijo Garraza.

Enfriamiento
El economista Mario Sotuyo, de la consultora Economía y Regiones, sostuvo que los precios de alimentos y bebidas habían subido fuertemente durante la protesta del campo, "pero después se controlaron un poco". Y coincidió con Garraza al afirmar que "cuando se enfría la economía, tarde o temprano se termina desacelerando la inflación". Como prueba mencionó que, según el Indec, el crecimiento del producto bruto interno (PBI) del segundo trimestre de este año había sido del 7,5%, mientras que el del mismo período de 2007 fue del 8,6 por ciento.

Su colega Ramiro Castiñeira, de Econométrica, vinculó la posible desaceleración con el "estancamiento del salario real" y con el comportamiento del gasto público en el último año. "Estábamos en el 5

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