El mercado no compra ‘canje sin Indec’ y los bonos locales vuelven a caer

En la plaza existe mucha cautela. La medida, consideran, es muy favorable. Pero creen contradictorio que no se busque también arreglar el Indec, considerando que gran parte de los bonos se ajustan por el CER.

24deSeptiembrede2008a las07:41

Un día después de que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, anunciara la reapertura del canje de deuda para los tenedores de títulos en default y una reprogramación de los préstamos garantizados, los papeles argentinos volvieron a cerrar a la baja. Un poco por cautela de los inversores, que a esta altura exigen ver hechos y no sólo anuncios, y otro poco por el enrarecido clima externo, fue que títulos como el Descuento en pesos terminaron ayer con bajas de 2,05% mientras que un Boden 2012 en dólares caía 1,31%.

Si bien para los inversores el anuncio de la Presidenta desde Nueva York marca un giro en la política del Gobierno hacia los mercados, el clima internacional es de tal complejidad que no parece suficiente per se como para sostener los precios de los bonos. “Hay un desgaste y una gran crisis de credibilidad hacia la Argentina. Además, todavía no tenemos la suficiente información del canje como para hacer valuaciones aproximadas de la oferta”, advertía un operador de bonos de un banco extranjero.

En el mercado consideran a simple vista que la oferta para los hold-outs estaría entre los 36 y 42 centavos de dólar, pero tampoco existe aún demasiado consenso al respecto. Aunque sólo considerando que los papeles que están en cesación de pagos vienen operándose en los últimos años a un valor de entre el 25% y el 30%, la propuesta no parece mala. Entre los analistas coinciden así en que entrar al canje puede ser una oportunidad para los hold-outs. El otro argumento a favor reside en que los inversores podrán hacerse de bonos corrientes y líquidos. Hoy, con los mercados a los saltos, tener un instrumento que pueda transformarse fácilmente en cash se vuelve prioritario.

Precisamente, uno de los temores subyacentes en el mercado es que tanto el canje para los hold-outs como la reprogramación de préstamos garantizados no terminen teniendo un efecto positivo en el corto plazo en los precios de los títulos locales, dado que muchos podrían aprovechar la oportunidad de tener instrumentos con mercado secundario para liquidar sus posiciones en Argentina.

“Con las medidas del último mes –por el anuncio de la cancelación de la deuda con el Club de París, la reapertura del canje para los hold-outs y la reprogramación de los préstamos garantizados– Argentina mostró voluntad de pago. Pero, en general, y más a raíz de lo que está sucediendo afuera, el inversor de papeles argentinos es cortoplacista y no tiene mucha espalda para aguardar que los procesos se den y que la percepción del país mejore. Con lo cual el riesgo de que salgan muchos a vender está presente”, reconocieron en otra entidad internacional de primera línea.

En tal sentido, el economista Jefe del Deutsche Bank para América latina, Gustavo Cañonero, advirtió esta semana en un informe: “La estrategia (en relación a las recientes medidas anunciadas por el Gobierno) es necesaria pero no suficiente como para que se abran las puertas de los mercados de deuda para Argentina. En efecto, su éxito podría demorarse demasiado como para que las condiciones actuales del mercado sean lo suficientemente pacientes. Creemos, definitivamente, que para ello lo que hace falta es atacar el tema de la inflación y su subestimación. Pero todavía está por verse si el Gobierno está dispuesto a cambiar o no este aspecto de su política macreconómica”.

Una gran proporción de los bonos que están performing o que tienen todos los pagos al día se actualiza por el índice de inflación, el CER. El hecho de que el Gobierno manipule los datos que informa mensualmente el Indec es, para la mayoría de los inversores, contraproducente c

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